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sábado, 12 de septiembre de 2026

Mare de Déu de la Salut

 




Salida de la Processoneta del Matí a principios del XX
frente a la antigua Capella de la Troballa (detalle).
(Colección particular. Con nuestro agradecimiento)






     © María Nieves Bueno Ortega

   Como cada septiembre, las fiestas, que comienzan con la Novena, culminan con las tres procesiones en las que Algemesí balla velles melodies en honor a la Mare de Déu de la Salut.
   Y este 2026 es año de aniversarios, que no queríamos dejar de comentar brevemente.


   Hace 90 años fue destruida la imagen original de la Virgen de la Salud, creemos que son sabidas las circunstancias: la imagen fue ocultada, y, descubierta, fue quemada sobre los escalones que daban paso a la Capilla de la Comunión, donde está su Camarín y Altar, el mismo día de su fiesta, 8 de septiembre de 1936.
   Al parecer, por el tipo de madera, la escultura no ardía, así que la tuvieron que romper con un hacha para quemarla. Sobran los detalles, se ha publicado sobre ello en el Berca, si no recordamos mal.
   Es rumor, no imposible, que existiría una fotografía del momento de la quema de la imagen. No sería tan raro, hay numerosas fotografías de actos similares y para 1936 era fácil tener una cámara, en Algemesí las había... El caso es que nunca se ha visto. También sabemos por ciertas fuentes que debe haber fotografías del incendio de la iglesia del Convent. En fin...
   Sobre este triste tema recomendamos el libro "La desaparición de una imagen, la fe y las ideologías (1247-1936)", de D. Carmelo Fayos Borrás (Q.E.P.D.), donde se explica más detalladamente.

   La persecución religiosa de los años 30 tuvo en Algemesí demasiadas víctimas, 12 mártires ya han sido beatificados y hay otros 6 en proceso de beatificación, sin contar los otros que fueron asesinados por motivos religiosos y no están en proceso. También es su 90 aniversario.
   Y el martirio del arte, que supuso la destrucción de un patrimonio que tardó en ser reemplazado o desapareció para siempre: la iglesia del Convent, la antigua Capella de la Troballa, muchas imágenes religiosas, como el Santísimo Cristo de la Agonía... Hace tiempo publicamos la fotografía de la Virgen Niña, que se conserva, que formó parte de un conjunto con San Joaquín y Santa Ana en el Altar de la Virgen del Carmen. La Virgen Niña que se conserva es bellísima. Sólo podemos imaginar cómo serían las esculturas que fueron destruidas.




   Es también el 15 aniversario de la de la Fiesta como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. De la Fiesta, que comienza con la Novena en la Capella, todo forma parte de la Fiesta, no como hemos tenido que leer por ahí (a buen entendedor...). Quizás hace falta algo de pedagogía al explicar la naturaleza de las Fiestas de la Mare de Déu de la Salut.
   Y, qué remedio, recordar que la fiesta es esencialmente religiosa, guste o no el término, es un hecho. El que los bailes vayan por delante, excepto Els Tornejants, no excluye su carácter religioso, sólo indica que en determinado momento, probablemente por circunstancias que no viene al caso detallar, les hicieron ir delante. El Canónigo Don Vicente Castell ya explicó claramente por qué la Muixeranga es un baile religioso. Aunque bastaría recordar que cuando se fue formando lo que es hoy la Fiesta estaban vigentes las normas del Concilio de Trento, que codificaron y fijaron tanto el arte como las celebraciones religiosas, suprimiendo muchas y permitiendo otras. Esas normas jamás hubieran tolerado una "parte profana" dentro de una celebración religiosa. Argumento difícil de rebatir.

   Dejamos debajo algunos enlaces, por si se quiere ampliar la información.










   "Y el nombre de la virgen era María" (Lucas 1)
   Y en Algemesí el nombre de la Virgen es Mare de Déu de la Salut, una Mare de Déu trobada, hallada en el tronco de una morera, que según la tradición (si, como en otros casos) habría elegido quedarse en Algemesí. Y el nombre de la Salud remite a la salvación, es Madre de la Salud porque es Madre de Dios, como recogía la antigua Novena del Párroco D. Miguel Belda Ferre:



"Es María nuestra esperanza,
nuestra fortaleza,
nuestro consuelo y nuestra salud,
porque es la Madre de Dios"

(De la antigua Novena del Párroco Belda)




   Y como se canta al final de las Vísperas:


"Aleluia.
Lloem tots Déu
i seua Mare la Verge María.
Perque portant Jesús Infant
ens ha donat a tots salut i vida"





   Dos breves vídeos con fragmento del Magnificat de las Vísperas, obra del recordado Diego Ramón, que recoge las melodías de la Procesión. Y fragmento del Virolai, letra de Martí Domínguez y música de Agustí Alamán, compuesto en 1947:




Algemesí (Valencia). Fiestas de la Mare de Déu de la Salut.
I Vísperas, Magnificat (fragmento)






"Estrela del Matí". Himno, Virolai a la Mare de Déu de la Salut,
Patrona de Algemesí (Valencia) (fragmento)






És el temps propici:
El dia de la Salut










   Pueden consultarse también, entre otras entradas de este Blog:








(No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



domingo, 16 de julio de 2023

El incendio de la iglesia del Convent y el "primer mártir" (breves notas biográficas)

 




La iglesia del ex Convento de San Vicente Ferrer (detalle)
"Posiblemente" la última fotografía que se hizo de la iglesia, en mayo de 1936.
(Colección particular. Con nuestro agradecimiento)





      © María Nieves Bueno Ortega. Julio, 2023.


   Cuando se acerca la fecha del 25 de julio, aniversario del incendio y destrucción, en 1936*, de la iglesia del ex convento dominico de San Vicente Ferrer (tema que ya tratamos brevemente hace años), siempre tenemos la intención de comentar algunos datos inéditos, pero la información era escasa, y demasiado personal. Si la familia afectada no quiso en su momento declarar en la Causa General debió tener sus motivos, y lo respetamos**. Sin embargo, han pasado ya casi 90 años... quizá es ya hora de explicar lo que, desde diversas fuentes, sabemos sobre el tema.

**Nos comentaron que alguien ha dicho en cierta red social que el no declarar fue "quizás por miedo a represalias". Esto, además de falso, sería absurdo, puesto que, como es sabido (debe serlo), en la Causa General se recogían precisamente los delitos cometidos en la retaguardia, con la intención de hacer justicia a las víctimas.
   Es lo que pasa cuando se comenta algo sin contar con las fuentes originales, que se pasa a la simple especulación, se falsea la información y, claro, se equivocan.
   Debemos, también, aclarar, que hace años era muy normal que en las familias afectadas no se hablase de la guerra, era algo demasiado reciente y doloroso. Sólo ahora, cuando queda tan lejano en el tiempo, los nietos y biznietos, etc., pueden estudiar e investigar aquellos tiempos desde la perspectiva del historiador. Aún son temas dolorosos, pero ya es historia, memoria histórica. Olvidar, nunca.




   Se considera como primera persona asesinada en 1936 al médico Don Fabián García (que lo fue por motivos de venganza personal, no relacionado con la guerra en sí), un 16 de agosto.
   En 2021 nos comunicaron que estaban colocando en la fachada del Mercat, donde se ponen habitualmente las esquelas del día, unos recordatorios de los asesinados en la retaguardia, y una cuenta de Twitter fue poniendo las fotografías de estas esquelas. Constaba allí, como "primer asesinado en Algemesí por odio", el citado médico.
   Y constaba así, porque es cierto que no consta en ningún lugar el nombre y las circunstancias del que fue en realidad el primer asesinado. Así que nos hemos decidido a dedicarle una entrada del blog, por memoria histórica, porque es de justicia, para que no quede en el olvido.
   Ahora tenemos el encargo y permiso de unos familiares para contarlo, y esperamos que a nadie de su familia le pueda molestar que relatemos aquí, brevemente, la historia. Brevemente, ya que nos reservamos información para otros fines, como nos recomendaron hace tiempo: "no cuentes todo lo que sabes", vamos, la frase shakespeariana "Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes" ("Have more than thou showest, Speak less than thou knowest)...



   Y es que el primer asesinado en Algemesí lo fue ese mismo día 25 de julio de 1936, cuando fue quemada la iglesia del Convento, aunque falleció en su casa unos días después, a causa de la inhalación de humo. Podría decirse que fue el primer "mártir"**. Vivió en el anonimato y en el anonimato ha permanecido siempre; quizás es lo que él hubiese querido; pero los tiempos cambian, y estos hechos son ya historia, memoria histórica, y como tal deben tratarse.



   Nuestro personaje, Don Rafael López Richart, nació, accidentalmente, en Barcelona, en 1877, y fue bautizado con los nombres de Rafael Antonio Cristóbal (según consta en Registro Civil). A Barcelona se habían trasladado sus padres, de Xàtiva, con un numeroso grupo de jornaleros de la zona de La Costera, y allí permanecieron al menos unos diez años, regresando después a Xàtiva.
   En su juventud estuvo en la Guerra de Cuba, de lo que nunca dio detalles. Quiso ser Franciscano, pero motivos de salud se lo impidieron, aunque muy posiblemente se integró en la Orden Tercera Franciscana Seglar.
   Ya en Algemesí, trabajaba a principios del XX como empleado del Molino Arrocero de Piñana; trabajó también en una notaría. Se le concedió la expendeduría de tabacos nº 1, el estanco de la Placeta de la Mare de Déu dels Àngels, en 1916. Fue concejal del Ayuntamiento durante la alcaldía de D. Ángel Nogales (1925). Puede verse su caligrafía y su firma en las páginas de las actas de ese tiempo (algunas reproducidas en el libro "Monarquía-República en Algemesí", de Arturo Todolí Merenciano).
   Era secretario del Círculo Católico de Algemesí.


   Casó en Algemesí, en 1908, con Doña Josefa Bomboí Asins, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos: Nieves, Rafael y Amadeo.



   En los meses previos a la guerra escribió a su hijo, el después escolapio Padre Amadeo López Bomboí (tan recordado aún), que los tiempos eran difíciles y que había que estar preparado para lo que pudiese ocurrir. Era perfectamente consciente de la situación. También escribió cómo en medio de las dificultades en que se encontraba, tanto económicas como de salud, ponía en Dios toda su confianza.







Restos de la iglesia del Convent tras el incendio, en una imagen de los años 40,
y aspecto actual de la reconstruida capilla del Rosario.
En el lugar de la iglesia se amplió, como es bien sabido, el carrer Nou del Convent.





   La iglesia del Convento había sido restaurada a mediados de los años 20, gracias a su capellán, Beato Pascual Ferrer, mártir.
   Cuando incendiaron la iglesia del Convento, D. Rafael López Richart acudió allí, como muchos otros. Reconocido como católico, alguien le gritó algo así: "Eixe beato que apague el foc". Hemos sabido, por fuentes orales de su familia, que le dejaron dentro mientras la iglesia se quemaba, con la evidente intención de que muriese, y que un familiar (que no era de Algemesí), consiguió sacarle y le llevó a su casa. Con problemas de salud previos, no se recuperó de la inhalación de humo (según su certificado de defunción, la causa de la muerte es compatible con la inhalación de humo), falleciendo el 2 de agosto, día de la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, advocación esencialmente franciscana, y titular de la placeta donde vivía... No tuvo un entierro normal, y la familia apenas podía indicar "per ahí està enterrat", señalando una zona de tierra en el Cementerio Viejo, pero no hay una lápida, ni una Cruz, aunque no se ha dejado la búsqueda...
   Podemos, pues, llamarlo "mártir"**, ya que murió a consecuencia de la inhalación de humo, y que la intención fue matarle allí mismo, por odio a la fe.
   Como dato curioso, nos han contado que, durante el incendio, un niño de poco más de dos años, vecino de la calle Montaña, corrió hacia el lugar con un cubo al oír a la gente gritando "Porteu poals"...



   Nunca quiso hacerse una fotografía... Esto no era raro entre personas pertenecientes a alguna orden seglar u cofradía, ya que se consideraba vanidad. Pero no pudo evitar salir en una fotografía, cuando, con motivo de las fiestas de la Coronación Pontificia de la Mare de Déu de la Salut, en 1925, se organizó una paella, el 26 de abril, en l'Hort dels Capellans. En la conocida imagen están, entre otros, el Cardenal Benlloch, el Alcalde Nogales, el diputado José Primo, el rector de San Jaime D. Francisco Morales, els capellans Niclós...
   Y una de las personas que aparece en la fotografía es Don Rafael López Richart. Respetando su anonimato, no indicamos cuál es, aunque lo sabemos:





Algemesí, 26 de abril de 1925.
Grupo en  l'Hort dels Capellans. 
Entre ellos, Don Rafael López Richart.





   "La Santísima Virgen de la Salud sea nuestra protectora,
guía y consuelo en nuestras aflicciones..."
"Ten confianza en Dios..."
(De unas cartas a su hijo Amadeo, marzo de 1936)






     ** Entrecomillamos en el título y en el texto lo de primer "mártir", ya que debemos, por supuesto, indicar que:
   De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la Autoridad Eclesiástica de la Iglesia Católica.





   Fecha y demás datos del incendio de la iglesia del Convent, el 25 de julio de 1936:



Fuente: Portal de Archivos Estatales, PARES. Ministerio de Cultura.
Archivo Histórico Nacional.
Algemesí. Fiscalía del Tribunal Supremo. FC-CAUSA GENERAL, 1370, EXP 1.




   Esperamos no haber cometido ningún error, algunos datos proceden de diversas fuentes orales, recuerdos que ya no podemos comprobar... Y sirva esta entrada como memoria y homenaje.


** También nos han dicho que, no hace mucho, en cierta conferencia, y queremos pensar que fue por error, se dijo que el incendio ocurrió en 1939, sin más explicaciones.




   (No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



jueves, 27 de agosto de 2015

Siervo de Dios P. Ricardo Pelufo Esteve

 
 
 
  

 
 


 
    El Siervo de Dios, P. Ricardo Pelufo Esteve nació en Algemesí en 1885, ingresó en la Orden Franciscana, y se ordenó en 1909. Entre otros cargos, hacia 1923 era Rector en Teruel, de donde pasó al Colegio de la Concepción de Onteniente. Definidor Provincial y Vicario en 1927, Custodio de la Seráfica Provincia de Valencia en 1931, en el Convento de San Lorenzo de la capital.
   Fue asesinado en Villanueva de Castellón, 27 de agosto de 1936. Sus restos fueron trasladados a Algemesí en 1945.
   Tras la fase diocesana del Proceso, la Causa del "Siervo de Dios Ricardo Pelufo Esteve y 43 compañeros mártires" se encuentra ya en Roma, en la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos.



 
   Reproducimos aquí dos artículos biográficos que se publicaron el la revista Acción Antoniana en 1945 y 1946:
 
 
 
"La Orden Franciscana y Algemesí tributaron honras póstumas a los restos del P. Ricardo Pelufo
 
 
El Rdo. P. Pelufo fue durante muchos años una de las figuras más salientes de la Provincia franciscana de Valencia, en la que desempeñó los cargos de Ministro Provincial, Custodio, Definidor y Rector de los Colegios de Onteniente Y Teruel. Asesinado durante el trágico verano del año 36, sus restos permanecieron en el cementerio de Villanueva de Castellón hasta el día 7 de febrero, en que fueron trasladados a Algemesí, su pueblo natal.
Al acto se sumó la población toda, enlutando los balcones con colgaduras blancas y crespones negros. La Orden Franciscana, representada por el muy reverendo P. Luis Colomer, Ministro Provincial, y por varios religiosos de las Comunidades de Onteniente, Carcagente y Valencia, con el clero de Algemesí, tributaron a los restos del P. Pelufo solemnísimas honras fúnebres, presididas por otra gran figura de los franciscanos, el Obispo de Teruel, Excmo. y Rmo. Fr. León Villuendas.

El clero parroquial, los franciscanos, el señor Obispo de Teruel, revestido de pontifical; el Ayuntamiento y jerarquías bajo mazas, etc., esperaron el féretro a las puertas de la población. Organizada la fúnebre comitiva, se encaminaron a la parroquia de San Jaime, atestada de fieles. Depositada la caja sobre un severo túmulo, se cantó una solemne Misa de Réquiem y un responso. Ofició en la Misa el M. Rdo. P. Luis Colomer; en el responso, el Excmo. Sr. Obispo; en la presidencia familiar el hermano del finado, D. Enrique Pelufo, virtuoso sacerdote del clero de Carcagente.


Acto seguido se organizó otra vez el fúnebre cortejo para acompañar al mártir a la Cripta de los Caídos, que hace unos meses se bendijo. Una gran multitud de fieles siguió tras el féretro, y llegado a la cripta, se rezó un responso, tras el cual el señor Obispo de Teruel, con emoción grandísima, dirigió unas palabras a la multitud, palabras llenas de unción cristiana y amor patrio.
(marzo - abril de 1945)
 
 
 
Año 1927
 
 
 
   Un segundo artículo, de 1946, titulado "Rutas de sangre. Destrucciones y martirios. Convento de San Lorenzo", cuenta además algunos detalles sobre lo ocurrido en Valencia. La residencia de los Superiores de la Provincia franciscana en Valencia, en San Lorenzo, "tuvo que cerrarse el convento el 21 de julio y disolverse su comunidad. En ella hubo cuatro víctimas sacrificadas al furor de la revolución".
   Asimismo, continúa el artículo, "la iglesia quedó despojada de los altares laterales y de todas las imágenes y utensilios del culto, siendo dedicada a almacén de los ingenieros militares. El convento fue convertido en oficinas del XXII Cuerpo del Ejército de Levante, habiendo desaparecido todo cuanto los religiosos dejaron en él.
 De la Biblioteca, formada por 4.000 volúmenes, no quedó rastro alguno y fue convertida en sastrería militar."
 
   Dedica después un apartado al hoy Siervo de Dios, P. Ricardo Pelufo, en el que se narran las circunstancias de su martirio:


 
"P. Ricardo Pelufo, Min Prov.
 
La revolución marxista, al dar muerte a este insigne religioso, dejó huérfana de Padre a la Seráfica Provincia de Valencia precisamente en las horas trágicas del infortunio, en que los religiosos, sin contacto unos con otros y abandonados a su propia suerte, más necesitaban de la unión moral y del consuelo y apoyo de su Superior Provincial. En Valencia, su habitual residencia, le sorprendió el Movimiento, y creyéndose más seguro en Algemesí, su pueblo natal, y poder desde allí controlar a sus religiosos dispersos, marchó en busca de refugio seguro en casa de sus hermanos. Pero a la hora justa de hallarse en compañía de sus familiares, fue descubierto, detenido y asesinado en Villanueva de Castellón, donde apareció su cadáver el 27 de agosto de 1936, contando entonces cincuenta y un años de edad, treinta y cuatro de votos y veintiséis de presbiterado.

Lamentable fue la muerte de este insigne religioso, que a su relativa juventud, virtud acrisolada, dotes de organizador, firmeza de carácter y competencia en la enseñanza, unía el cargo que dignamente desempeñaba de Ministro Provincial, a gusto, satisfacción y aplauso de todos sus súbditos. Sus dotes de gobierno le llevaron a ocupar cargos apenas ordenado de sacerdote. Desempeñó los rectorados de Teruel y Onteniente; regentó la inspectoría y la cátedra en ambos Colegios de enseñanza. Fue igualmente Definidor y Custodio Provincial, y ostentando este último cargo tomó parte, en ausencia del Ministro Provincial por enfermo, en el Capítulo General de la Orden, celebrado en Asís, el año 1933, en la fiesta de Pentecostés. A últimos de noviembre del mismo año fue elevado a la dignidad de Ministro Provincial, en cuyo cargo le sorprendió la muerte, siendo el segundo Ministro de esta Provincia Seráfica que fallece en el desempeño de su oficio.

Su mandato no dio el resultado que se esperaba, dadas las dotes que adornaban al difunto P. Pelufo, por los trastornos políticos que agitaban a España, en que un régimen prerrevolucionario hacía imposible la vida a las Ordenes religiosas y minaba los fundamentos básicos del orden social. Así y todo, dio órdenes acertadas, mantuvo la observancia y disciplina regular y fundó la Comisaría de nuestras Casas de Argentina sujetas a .esta Provincia Regular, y que tuvieron el placer de recibir su visita pastoral el año de 1935.
Dios habrá premiado en el cielo las amarguras que, en su corazón de padre, le ocasionaba la revolución triunfante en esta región de Levante, con el cierre de los conventos y el derrumbamiento de la Seráfica Provincia, que gobernaba a los cincuenta y ocho años justos de su gloriosa restauración.

Encontró la muerte en Villanueva de Castellón, a donde, en unión de su hermano don José, le trasladaron maniatado como un malhechor los milicianos de Algemesí. Se sabe que le hicieron brillantes y tentadoras proposiciones si ofrecía sus servicios y dotes de organizador al comité local, falto de hombres capacitados. Esas proposiciones fueron rechazadas de plano; sin casi oírlas, prefiriendo una muerte cruel y violenta y el derramamiento de su sangre por amor a Dios, a cuantas glorias humanas pudieran proporcionarle en aquellas horas amargas los enemigos de su fe.

No quiso morir de espaldas a sus asesinos, sino de frente a ellos, con los ojos abiertos, la cabeza levantada y los brazos cruzados sobre el pecho. Sus palabras de perdón fueron conmovedoras; pero las últimas que pronunció en este mundo fueron sublimes: "Pido a Dios -dijo- que cada gota de mi sangre sea la semilla de un nuevo religioso franciscano para mi amada Provincia Seráfica de Valencia".

¡Hermosas palabras que el Señor quiera tengan cumplimiento! Su cadáver fue depositado provisionalmente en el cementerio de Villanueva de Castellón, en un nicho particular cedido generosamente por la familia de los señores de Llagaria. Posteriormente, estos restos mortales fueron trasladados con toda solemnidad, el 6 de febrero de 1945, desde Villanueva a Algemesí, con asistencia del Excmo. y Rmo. P. León Villuendas, O.F.M., Obispo de Teruel, connovicio y compañero de estudios del mártir de la fe. Al acto, que constituyó un sentido homenaje a la memoria del llorado P. Pelufo, se asociaron, además del Muy Rdo. P. Luis Colomer, Ministro Provincial entonces de los PP. Franciscanos, y varios religiosos de Valencia, Onteniente y Carcagente, las autoridades, Cleros, Jerarquías e inmensa muchedumbre de dichas localidades de Villanueva de Castellón y Algemesí. Desde esa fecha los restos del P. Pelufo esperan la resurrección universal en la cripta de los caídos de la iglesia parroquial de Algemesí."
(Nº 214 - 215 Octubre - noviembre 1946)



 
"P. Ministro Provincial con su definitorio en 1929. Sentados, de iz a der: PP Lorenzo Pérez, Custodio, Luís Fullana, Min. Prov., Juan Bta Botet, Secretario. De pie: Fernando Fabregat, Luís Colomer, Demetrio Moltó y Ricardo Pelufo."
La Acción Antoniana, 1929. (ofmval.org)
 



   Fuente: Revista La Acción Antoniana. Gran parte puede consultarse en ofmval.org.
 
 


domingo, 26 de julio de 2015

San Jaime Apóstol







Imagen de San Jaime Apóstol, que presidía el antiguo Retablo Mayor
de la Iglesia Parroquial de Sant Jaume, destruido en 1936.





Imagen actual de San Jaime Apóstol en el nuevo Retablo Mayor
de la hoy Basílica Parroquial. Fue bendecido en 1954.





   Sobre el retablo antiguo puede verse también:  D. Miguel Belda Ferre: el antiguo Retablo Mayor de San Jaime







domingo, 15 de febrero de 2015

Mártires de Fons Salutis





   

   
   Recordatorios de las Siervas de Dios Madre María Micaela Baldoví Trull (1869 - 1936), Abadesa, y Madre María de la Natividad Medes Ferrís (1880 - 1936), religiosas Mártires del Monasterio Cisterciense de Fons Salutis.






   Ha sido firmado, en 23 de enero, el decreto de martirio del P. Pio Heredia y compañeros mártires de Viaceli, causa en la que están incluidas las religiosas cistercienses mártires de Fons Salutis, así como el Padre Juan Bautista Ferrís Llopis, monje en Viaceli.



  
   Respecto a la Madre Micaela nos limitaremos aquí a seguir la biografía que escribió D. Bernardo Asensi, texto de gran interés, al que poco se puede añadir. El texto en cursiva pertenece a D. Bernardo Asensi.



    Madre Micaela Baldoví Trull, en el siglo María Salud, nació el 28 de abril de 1869, la mayor de cinco hermanos. Falleció pronto su madre, y empezó a frecuentar la casa de la Señora Pepa, llegando a ser una de sus discípulas más íntimas y apreciadas.
   Y un día que estando en casa de la Sierva de Dios, llevada de su vivacidad, se vistió de monja con una compañera suya, y se presentaron a su maestra, ésta dijo a la otra: Tú no serás religiosa, y dirigiéndose a María Salud: Tú, hija mía, sí que serás religiosa y darás mucha gloria a Dios.
   Llegado el tiempo, pidió ingresar en el monasterio cisterciense de Gratia Dei, vulgo Zaydía, de Valencia, a los 22 años.
   Inició fervorosamente su vida religiosa y recibió el santo hábito el 25 de febrero de 1892, trocando su nombre de pila por el de sor María Micaela.
   Un año más tarde hacía su profesión religiosa.
   De ella dijeron quienes la conocieron que fue desde el Noviciado una religiosa ejemplar, practicando con gran fervor todas las virtudes y observancias monásticas, en las que jamás se permitía la menor dispensa...
   Fue elegida superiora entre 1917 y 1921.
   Su deseo era que la comunidad cisterciense de la Zaydía se uniese a la Estrecha Observancia, pero no todas las religiosas estuvieron de acuerdo. Suyo fue el proyecto de fundar un monasterio del Císter en Algemesí, lo que pudo realizarse gracias a la donación de unas tierras por parte de su prima, Doña Victoria Román Giner. La primera piedra se puso en junio de 1925. La autorización de la Santa sede para la salida de clausura camino de la nueva fundación se dio en julio de 1927. Y el 30 de octubre se inauguró el monasterio de Fons Salutis, con la presencia del Abad de Viaceli. Madre Micaela fue la primera Abadesa.
   Los inicios fueron difíciles, en un monasterio inacabado, modestísimo, incluso sin la iglesia, que se construiría décadas más tarde.






Monasterio de Fons Salutis, 1927.



  
   En la noche del 21 de julio de 1936, cuando estaba en el locutorio el capellán P. Domingo van Hout van der Weyden, con la Madre Abadesa y otra religiosa, que velaban a causa de la creciente alarma de esos días, oyeron llamar a la puerta; abrió el padre, y le intiman a que desalojaran el monasterio antes del día siguiente.
   El 22 se celebró la Sta. Misa muy de mañana, a puertas cerradas; se sumieron todas las sagradas formas; y terminada la Misa, se informó a la comunidad de los atropellos acaecidos en Valencia y en otras ciudades, así como la orden terminante del Comité de Algemesí de desalojar el convento.
   Así estaban, cuando llamaron fuertemente a la puerta; eran los revolucionarios, que mandaron con imperio desalojar completamente el local en el espacio de dos horas.
   Fueron saliendo las religiosas por grupos, instalándose provisionalmente en la calle Pedrón, núm. 3. De allí se repartieron por casas particulares de bienhechores y familiares. (...)
  Las imágenes, junto con los ornamentos sagrados y libros de coro, fueron quemados en una hoguera que hicieron delante del monasterio.

   Fons Salutis se utilizó entonces como cárcel, como es sabido.

   La Rvda. madre Micaela estaba refugiada en casa de una hermana suya llamada Encarnación, discípula también de la Sierva de Dios, soltera, de gran virtud y espíritu sobrenatural.
   Allí pasaron juntas tres meses, haciendo vida de convento y de preparación para todo lo que Dios quisiera.

   La Madre Micaela y su hermana Encarnación fueron finalmente detenidas y encerradas en el monasterio. La M. Micaela fue alojada en la misma celda que tuvo de religiosa, cuyas paredes besaba con amor, preparándose para el martirio, que preveía cercano.
   La M. Micaela sufrió en este mes de cárcel lo indecible en los diversos interrogatorios a que la sometieron.
   Por fin, el 9 de noviembre de 1936, fue sacada juntamente con su hermana Encarnación, con el pretexto de llevarlas a ver a sus parientes; pero al salir del convento tomaron dirección contraria, con lo que las dos hermanas se miraron y vieron claramente que les había llegado la hora de su martirio.
   Fueron asesinadas en el cruce de la carretera de Benifayó, en cuyo cementerio fueron enterradas. Sólo después de la guerra se conocieron las circunstancias y el lugar de enterramiento. Desde allí se las trasladó a la Cripta de la Ermita del Cristo de la Agonía, y posteriormente, en 1974, los restos de la Madre Micaela fueron trasladados a la iglesia del Monasterio de Fons Salutis.
   Pueden leerse algunos detalles más sobre su martirio en Mártires de Viaceli 1936 (artículo de Francisco R. de Pascual OCSO., 2014)  donde se explica que tras ser fusiladas "Al amanecer, la Madre Micaela aún estaba viva, agonizante. La remataron machacándole la cabeza." En la biografía escrita por el P. Damián Yáñez se indicaba que los cadáveres de las dos hermanas "aparecieron con la cabeza separada del tronco, lo que hace suponer que fueran decapitadas".
   







 Esquela Recordatorio de los hermanos mártires Medes Ferrís.





   La Madre Natividad, en el siglo Úrsula Medes Ferrís, nació en 1880. Fue también discípula de la Señora Pepa, y era su director espiritual D. Juan Bautista Niclós Esteve, beneficiado de San Jaime, primer confesor del monasterio de Fons Salutis, mártir asimismo, asesinado también en 1936.
   Ingresó en el monasterio de la Zaydía en 1914, tomó hábito en 1915, y pronunció los primeros votos al año siguiente. Se ocupaba de los oficios más humildes. Fue una de las religiosas fundadoras del monasterio de Fons Salutis.
   Al ser desalojadas las religiosas, se refugió en casa de su hermano, el hoy Beato mártir José Medes Ferrís (1885 - 1936), junto con sus dos hermanos, religiosos carmelitas descalzos, Padre Ernesto de la Virgen de la Salud (1890 - 1936) y Hermano Vicente Domingo de la Sagrada Familia 1888 - 1936). El 10 de noviembre de 1936 los cuatro hermanos fueron detenidos y encerrados en Fons Salutis. La noche del 11 al 12 fueron trasladados en varios coches en dirección a Carlet, y asesinados.
   Según se explica en la biografía de la Madre Natividad, ella "cayó en medio de la carretera, y no se dignaron apartarla, por lo que habiendo pasado un camión, la cortó en varios pedazos". 
   Los cuatro hermanos fueron enterrados en el cementerio de La Alcudia de Carlet.
   En 1974, los restos de la Madre Natividad fueron también trasladados a la iglesia del monasterio de Fons Salutis.







Lápida de la sepultura de las Mártires en Fons Salutis.





   Añadimos unas notas publicadas en la prensa de Valencia sobre el ingreso y primeros votos en el Monasterio del Císter de Gratia Dei, Zaidía, de Úrsula Medes Ferrís,  que tomó el nombre de sor María de la Natividad de Santa Úrsula. Participaron el párroco de Algemesí, D. Enrique Pérez Thous, y el director espiritual de la nueva religiosa, D. Juan Bautista Niclós, Beneficiado de San Jaime de Algemesí.





Diario de Valencia, 23 de enero de 1915.



La Correspondencia de Valencia, 22 de enero de 1915.




Diario de Valencia, 31 de enero de 1916.



La Correspondencia de Valencia, 31 de enero de 1916.





   Más información en la web de la Abadía Cisterciense de Viaceli:


   Fuentes y bibliografía:
   P. Damián Yañez: Las mártires de Fons Salutis, 2002.
   Bernardo Asensi: Flor Parroquial, 1957.
   Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
   Cistercium.es



Continuará





domingo, 18 de enero de 2015

Beata Sor Josefa de la Purificación Masiá Ferragut: Un vídeo de las Agustinas Descalzas






Beata Sor Josefa de la Purificación Masiá Ferragut.
Algemesí, 10 de junio de 1887 - Cruz Cubierta de Alzira, 25 de octubre de 1936.


   Por su gran interés, compartimos aquí el vídeo realizado por las Agustinas Descalzas del Monasterio de la Purísima Concepción y la Beata Inés de Benigánim, con la biografía de la Beata Mártir de Algemesí Sor Josefa de la Purificación Masiá Ferragut, religiosa en dicho convento. No necesita más comentarios.










martes, 30 de diciembre de 2014

D. Rodrigo Aguirre y Perelló, Pbro. (Carlet, 1862 - Algemesí, 1914)






  El organista D. Rodrigo Aguirre y Perelló, Pbro. Carlet, 1862 - Algemesí, 1914.
 
 
 
 
   Don Rodrigo Aguirre nació en Carlet en 1862. Allí realizó sus primeros estudios musicales (con sólo dieciséis años era director de la banda de música) que completó en Valencia.
   No podían sus padres costearle los estudios eclesiásticos, pero sus aptitudes musicales le permitieron entrar como organista en el Seminario de Segorbe, cursando así sus estudios gratuitamente.
   Aún no había cantado Misa cuando vino a Algemesí, invitado por el párroco D. José Ramón Ferri y Sancho, para la inauguración del nuevo órgano de San Jaime. En 1893, ya ordenado sacerdote, fue requerido por el párroco Ferri para entrar como Beneficiado Organista de San Jaime. Aquí dirigió también un coro de jóvenes.
   Era muy apreciado en Algemesí, y decía de él Don Miguel Belda: "Quién me diera un clero como Don Rodrigo"
   Atendía espiritualmente además el Hospital Municipal, que dirigían las Hermanas de Santa Ana. Atendía también el confesionario, y en casa se dedicaba a escribir música, al rezo del breviario y al estudio.
   Aficionado a escribir versos, solía enviar poesías como felicitación de la onomástica, al rector, o a los sacerdotes al cantaban Misa (como la que dedicó a D. Ramón Niclós Esteve, que fue publicada en la prensa).
   A principios del XX colaboró con el párroco Belda en los mítines católicos, publicó alguna poesía en la Revista de Gandía, y escribió los Gozos a Nuestra Señora de la Salud que se publicaron en el libro de Belda Algemesí y su Patrona.
   Fue muy devoto del Sagrado Corazón de Jesús, y Director de la Asociación del Apostolado de la Oración.
   Preparaba cada año la fiesta de Santa Rosalía, en la que se celebraba una cabalgata, para la que escribía los versos que se tiraban en octavillas. En 1910 publicó en Valencia el librito "Piadosa Novena en honor de la esclarecida virgen Santa Rosalía de Palermo, venerada en la villa de Algemesí".

 
   Prácticamente toda su obra musical la escribió en Algemesí, entre otras las composiciones:
   Dolores y Gozos al Patriarca San José, a tres voces y coro (que dedicó al párroco Ferri).
   Gozos a la Virgen de la Salud, a tres voces.
   Gozos a la Virgen de la Salud.
   Gozos a Santa Rosalía de Palermo.
   Gozos al Smo. Cristo de la Agonía.
  Gozos en honor de los Santos Mártires Bernardo, María y Gracia.
   Himno a la Inmaculada Virgen de la Salud, patrona de la Congregación mariano Angélica de la Villa de Algemesí.
   Jaculatoria al Santísimo para las devotas de Santa Rosalía.
   Para el acto de descubrir a la Sma. Virgen.

 
   Falleció santamente en Algemesí en junio de 1914, y aquí está enterrado.
   Su entierro fue una manifestación multitudinaria. Se explica (y es una curiosa información) en la breve biografía que existe de Don Rodrigo Aguirre: "Es costumbre llevar a los sacerdotes en el entierro el cadáver descubierto desde la casa hasta la Iglesia; y fue tanta la aglomeración de la gente queriéndole ver desde las ventanas, balcones, calles y esquinas, y, algunos subiendo a las rejas, que ordenó el Sr. Párroco, Don Enrique Pérez Thous que entonces regía la Parroquia, que se le llevara descubierto hasta el cementerio."
 
 
   Por desgracia, casi toda su obra poética y musical se perdió en la Guerra Civil, en el saqueo de la casa Abadía en 1936. Existe en Valencia un libro manuscrito que recopila algunas de sus composiciones musicales, e incluye además una breve biografía (del que hemos tomado gran parte de la información y la fotografía de D. Rodrigo Aguirre).
 
   No queríamos dejar pasar este año del centenario de su muerte sin incluir esta pequeña nota biográfica, para rescatar su memoria del olvido.

 




Dolores y Gozos al Patriarca San José, a tres voces y coro.
Música y letra de D. Rodrigo Aguirre y Perelló, Pbro.
Dedicados "al dignísimo señor cura D. José R. Ferri".
Fuente: Biblioteca Valenciana