sábado, 30 de noviembre de 2013

La Missa de Guitarretes, versos de Lluís Martínez, 1958







Portada de La Missa de Guitarretes, de Lluís Martínez, 1958.




   Hoy ha comenzado en la basílica de Sant Jaume la tradicional Novena de Guitarretes a la Virgen de la Salud.
   Lluís Martínez Domínguez (Algemesí, 1903 - 1969), realizó una crónica en verso de las costumbres, fiestas, personajes y tradiciones del Algemesí de la primera mitad del siglo XX, publicando una serie de libritos, siempre en la Imprenta Juan B. Juan. El primero fue este, en 1958, titulado "La Missa de Guitarretes", del que se hizo una segunda edición en 1964. Dedicó la obrita a su amigo Josep Girbés Botella, y la segunda edición a Vicent Vázquez Domínguez.
   En La Missa de Guitarretes vemos reflejada esta tradición de Algemesí, descrita con esos toques de humor siempre presentes en los versos de Martínez, y unos lugares y unas gentes que todos los lectores podían reconocer, en un cuadro costumbrista en el valenciano de la calle, con sus castellanismos y elementos dialectales típicos de esta zona de la Ribera.


   Comienza con esta:
 


INTRODUCCIÓ
La Missa de Guitarretes
és d'un pur sabor local;
costums i tradicions fetes
que es guarden quasi integrals.
Jo no soc historiador...
ni pensé profunditzar;
sóc un pobre versador
de la cosa popular.
Com sempre, tracte l'assumpt
baix l'aspecte general,
diguem per damunt, damunt,
humà i de valor real.
De sempre he conegut
la novena dedicà
a nostra mare adorà
la Verge de la Salud.


   La gente que acude a la Novena de Guitarretes, tan temprano y con el frío de noviembre, desde cada rincón del pueblo, los que llegan tarde porque se han dormido, los que no pueden ir y escuchan desde casa las campanas que llaman a misa, la iglesia de San Jaime llena, la Virgen de la Salud en el Altar Mayor, y a la salida los típicos churros con chocolate.



Pel mercat i carrer Arbres,
al carrer sant Sebastià,
la gent també va gelà
buscant la porta de l'Aire.
Al segon vol de campanes
alló pareix un viver;
venen per tots els carrers
les persones mes tardanes.

(...)
Qué bonic es despertar,
quan en eixes matinaes
el repic del campanar
nos pareix un cant d'albaes!
Es un volteig general
que desde l'infancia, sempre
sap a festa patronal
del set al vuit de setembre.
Eixe voteig de campanes
tots els fills d'Algemesí,
Vixquen, no vixquen ací,
el porten en les entranyes.

 (...)
L'eixida se fa "en apuros",
sents el fresquet de l'ambient,
i l'olor d'oli dels churros,
l'olor de l'oli calent.
Els te fregits la xurrera,
preparats i calentets;
la cosa va de primera
si els churros están sequets.

(...)

Torna pel mateix camí
cadascú als seus quefers,
animant tots els carrers
d'alegría pel matí.

Són matins plens d'emoció,
i si mol poc hem dormit,
guanyem en satisfacció
per al cos i l'esperit.



    Dudábamos si incluir los versos completos, ya que es algo extenso (en cualquier caso existe una edición de la obra completa de Lluís Martínez publicada en 2001), así que hemos dejado al menos esta selección.




jueves, 28 de noviembre de 2013

Calle Calderón de la Barca, actual Lluís Vives

 
 
 
 

Calle Calderón de la Barca.
Foto Guallart. Ediciones JDP, Valencia. Años 50.
 
 

 
 
   Postal coloreada de la calle Calderón de la Barca, hoy calle Lluís Vives.
   En la acera de la derecha, las casas donde hubo un comercio que era mitad ferretería mitad mercería. En la esquina, el anterior edificio del Banco Español de Crédito. Y enfrente de lo que eran entonces las escuelas del grupo Cervantes y es hoy la Biblioteca Municipal, el viejo edificio del Molí.
   Sólo permanece la finca del Banco Popular.
   A la izquierda, la verja del antiguo Mercado.
   La fotografía debe ser de mediados de los 50.
 
 
  
 


domingo, 24 de noviembre de 2013

El Estadio Municipal y el Algemesí Club de Fútbol, finales de los 50

 
 
 
 

Vista del Estadio Municipal de Algemesí, finales de los años 50.
 
 
 
 
   Sobre el equipo del Algemesí C. F. escribía D. Vicente Revert, presidente de la Ponencia de Deportes del Ayuntamiento, en un artículo titulado "Estampa deportiva local" publicado en 1958:
 
   "Era hora ya de que encaminásemos nuestros pasos hacia una alentadora realidad. Este año, aunque con dificultades a la hora de comenzar, se consiguió, gracias al esfuerzo de un grupo de aficionados, que para algunos habrá pasado desapercibido, encauzar la gestión directora sobre nuestro primer equipo de fútbol. Recayó esta gestión sobre la misma Junta anterior, medida que era la única apropiada para salvar las crisis que se venían sucediendo, crisis originadas al no contar las directivas precedentes con una continuidad conveniente como mínimo de dos años. Dos años han pasado ya con la actual directiva y va para el tercero, lo que nos hace suponer que el Algemesí encontró en ella su principal basamento y quizás simultáneamente y debido a su labor, halló asimismo un magnífico conjunto de jugadores locales, que domingo tras domingo entusiasmó en la temporada pasada a los más exigentes seguidores, mostrándose al finalizar la misma como uno de los mejores, por su buen fútbol y codicia. De contar la próxima temporada con los mismos elementos, seguros estamos de que el Algemesí C. de F. finalizará entre los primeros clasificados. Por el momento sabemos que cuenta con un  excelente plantel de jugadores juveniles."
 
 




domingo, 17 de noviembre de 2013

Beata Josefa Naval Girbés. Los milagros de la beatificación

 
 
  
 
 
Estampa conmemorativa de la clausura del proceso sobre los milagros de la Señora Pepa, 1979.
 
 
 
 
 
   El 25 de febrero de 1979 se clausuraba en la Parroquia de San Jaime el proceso sobre tres milagros atribuidos a la intercesión de Josefa Naval Girbés, presidiendo el acto el Arzobispo de Valencia D. Miguel Roca Cabanellas.
   De la biografía de la Beata escrita por D. Bernardo Asensi, y publicada en 1957, tomamos los siguientes textos sobre estos tres milagros:
 
 
 
GRACIAS OBTENIDAS
 
Curación repentina
 
   El caso fue en Algemesí (Valencia), el día 3 de julio de 1935. tenemos a la vista tres certificados médicos.
   "Josefa Girbés Castell, casada, de 46 años de edad, natural de Algemesí con domicilio en la calle de Campoamor (...) padecía desde hace cinco años y medio enterocolitis ulcero-membranosa crónica (...) Cuantas medicaciones fueron prescritas, lejos de mejorarle, acentuaron el mal, por lo que en el último semestre se abandonó toda medicación y se redujo el alimento a pequeñas tomas de agua de arroz"
   Perdida toda esperanza humana de curación, acudió la enferma con grandísima fe y confianza a la Sierva de Dios, Josefa Naval Girbés. Empezó con su familia la Novena, prometiendo hacerla tres veces seguidas e ir el último día a oír Misa a la Parroquia y comulgar en acción de gracias.
    La Novena tocaba a su fin, el mal seguía su curso. El día 2 de julio se agravó tanto la enferma que, por indicación del médico, se le administraron los Últimos Sacramentos. Llega el día 3, último de la Novena; pasa el día en período agónico; todos desconfían ya de la curación, todos, menos la enferma, que dice en un momento de lucidez: "Aún no han dado la doce de la noche".
   Efectivamente, Dios premió su grandísima confianza. Al dar las doce, la enferma agonizante se siente repentinamente curada; pide la ropa para levantarse, y la hija, que está en la cabecera de la cama, viéndola agonizar, cree que su madre, por la ilusión que tenía de curar, le pide la ropa en el delirio de la agonía. Lo dice así a su padre que estaba allí; éste se acerca, y la enferma les dice a los dos: "No lo creéis, pero estoy curada y voy a levantarme".
   (...) El informe de los médicos termina diciendo:... en la visita que le hicimos en la mañana del 14 de julio recibimos la inesperada satisfacción de verla levantada y totalmente restablecida de su afección.
   Han transcurrido más de quince años, y la que recibió repentinamente la curación, sigue completamente bien, y llena de agradecimiento declara lo dicho para gloria de Dios y de su Sierva Josefa Naval Girbés.
 
 
 
Curación de cáncer
 
  El obrero ferroviario Francisco Tortosa Martí, casado, de 45 años de edad, natural y vecino de Algemesí, con domicilio en Progreso ...sintiéndose enfermo de los riñones, fue el día primero de julio de 1942 al especialista de Valencia, doctor Víctor Mollá, apreciándole éste una tumoración difusa en la región lumbar, por lo que le aconsejó la operación.
   Regresó el enfermo a Algemesí, y cada día iba empeorando en su dolencia hasta el punto que en el mes de agosto era atormentado por fuertes dolores, que al empezar el mes de septiembre le inmovilizaron en su lecho.
   Durante estos dos meses le vieron, además del médico de cabecera, don Miguel Tortajada, los médicos de Algemesí, don Juan Ahuir, don Eduardo P. Puchal y el doctor Llombart, de Valencia (...)
  La operación fue practicada en la Casa de la Salud del sagrado Corazón, de Valencia (...) sirvió para ver el cáncer con sus propios ojos, ya que apareció la zona renal y perirrenal invadida totalmente por un proceso neoplásico: perinefritis cancerosa.
   Al día siguiente de la operación fue trasladado el enfermo en gravísimo estado a Algemesí, con la siguiente nota del cirujano al médico de cabecera: No creo que quepa otra cosa que calmantes para hacer más soportable el triste y próximo fin que le espera.
   La familia del enfermo, conocedora de la gravedad del caso, acudió a la Sierva de Dios, Josefa Naval Girbés, visitó el sepulcro y empezó fervorosamente la Novena.
   El día primero de octubre persistía la gravedad del enfermo y fue viaticado. En este supremo trance, empezó el enfermo, lleno de confianza, otra Novena a la Santita, concediendo el Señor la gracia que se le pedía. En efecto, empezó a mejorar durante la Novena: desaparecieron los dolores y entró en franca mejoría, de suerte que el primero de diciembre abandonó la cama completamente curado.
   Los médicos certificaron la curación, y una radiografía hecha por el doctor Muñoz Carbonero, de Valencia, pone de manifiesto la completa curación del cáncer.
   El enfermo, restablecido, fue dado de alta por el Jefe Médico de la Renfe, y reingresó en la Compañía de Ferrocarriles del Norte, donde presta actualmente sus servicios en la estación de Algemesí.
 
 
 
El niño del carro
La oración breve y eficaz de la abuelita salva de la muerte a un niño atropellado por un carro.
 
   El niño Manuel Ahuir Esteve, de 18 meses de edad, natural de Algemesí, calle de Pelayo ...estaba en casa con su abuelita; ésta salió a la calle a comprar algo a un vendedor ambulante; el niño, buscando a la abuelita, sale corriendo de la casa, en el momento en que pasaba un carro de más de dos mil kilos de peso, ante cuya rueda viene a caer el pequeño. Su abuelita, que entonces lo advierte, lanza un grito, diciendo: ¡Señora Pepa! Este grito - oración tan ardiente, esta invocación a la Sierva de Dios, fue de eficacia inmediata: la rueda pasó sobre el niño a la altura del bajo vientre, dejando un surco marcado (para que conste por dónde pasó), pero sin romper ningún hueso ni causar herida alguna.
   Copiamos del certificado médico: Manuel Ahuir Esteve, de 18 meses... fue atropellado el 18 de septiembre de 1947 por un carro de 2000 kilogramos de peso, siendo llevado con urgencia a la clínica, donde se le aprecia intenso shock traumático con un surco que marca por dónde la rueda del carro ha pasado, que va desde la articulación coxofemoral derecha, pasa por el hipogastrio y fosa ilíaca izquierda.
   Por palpación, caso raro, no se aprecia fractura alguna; por lo que se ve a rayos X, y tampoco se aprecia nada; lo mismo que ningún síntoma que pueda demostrar que haya lesiones internas; pero lo más sorprendente del caso es que a la mañana siguiente, cuando voy a verle, lo encuentro andando por la casa como si no hubiera pasado nada.
   (...) el padre del niño, que salió de casa al oír los gritos y sacó al pequeño de entre las ruedas del carro y vio por dónde le había pasado, le creyó muerto, y declara, con toda convicción, que debe la vida de su hijo a la intervención de la Sierva de Dios, Josefa Naval Girbés, tan ardientemente invocada por la abuelita del niño.
 
 
   
 


 
Estampa conmemorativa de los 25 años de la beatificación de Josefa Naval Girbés, 1988 - 2013.
"Roguemos a Dios por su pronta canonización."
 
 
 
 
 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Beata Josefa Naval Girbés. En la iglesia de San Jaime, 1946. Novena breve.





 Durante el responso en la parroquia. Octubre de 1946.





    El domingo 20 de octubre de 1946 fueron trasladados los restos de la Beata Josefa Naval desde el cementerio viejo a la parroquia de San Jaime, donde iban a ser depositados en la capilla del Cristo.
   Por la tarde llegó el Arzobispo D. Marcelino Olaechea para el traslado.
   Cuenta D. Bernardo Asensi en su biografía de la Señora Pepa:
   Llenos el templo y la plaza de una muchedumbre incontable, y depositados los restos en el túmulo preparado, el Sr. Arzobispo, revestido de ornamentos pontificales, dirigió al pueblo una ferviente alocución que oyeron todos por el servicio de altavoces.
   Empezó felicitando a los hijos de Algemesí por haber recibido de Dios este don singular y apreciable, como es un alma santa, humilde hija del pueblo, que cariñosamente era llamada la señora Pepa. Tan humilde y retirada en su vida, viene ahora triunfante, dijo, como una reina, pero no como las reinas del mundo que fenecen con la muerte, sino que ella reina después de la muerte, por los merecimientos de su vida cristiana, perfecta y santa, que todos debemos imitar.

   La Escolanía de San Jaime cantó un Responso, y se procedió al traslado de la Sierva de Dios a su nuevo sepulcro.








Breve Novena a la Santísima Trinidad por mediación de la Beata Josefa Naval Girbés, Virgen de Algemesí.
Aún no había sido beatificada cuando se publicó esta novena.