miércoles, 30 de abril de 2014

Alfonso Sebastiá, campeón de España de Maratón

 
 
 
 
 
Alfonso Sebastiá, en una imagen de los años 40.
 
 
 
 
 
   El algemesinense Alfonso Sebastiá, Botija, llamado así al parecer porque llevaba el botijo a los jugadores en el campo de fútbol, fue dos veces campeón de España de Maratón, en 1944 y 1945. La primera el 30 de abril de 1944, en Zaragoza, siendo el primer valenciano que ganó esta competición.
   Un periódico de la época comentaba el auge del deporte del "pedestrismo" en Algemesí, donde había una gran afición a las carreras. Hubo, de hecho, tres algemesinenses campeones de España de Maratón, y además la prueba se celebró aquí en los años 45 al 47.
 
   El ABC publicaba una breve crónica, diciendo:
   "Esta mañana se ha disputado el XI campeonato nacional de Marathón, cuya prueba ha constituido un rotundo triunfo de la Federación de Atletismo de Levante, que por primera vez tomaba parte en esta clase de competiciones nacionales.
   De salida, los corredores Sebastián y Blay de Valencia (ambos de Algemesí) tomaron la delantera separándose de 200 a 300 metros, cuya distancia habían de conservar ya durante toda la carrera..."
 
   El tiempo de Sebastiá en esta Maratón de 1944 fue de 2 horas 53 min. 54 seg.
   En aquella época el entrenamiento de los deportistas era escaso, pero nos han comentado que Sebastiá tenía excelentes aptitudes para el deporte, lo que facilitó sus triunfos pese a la poca preparación.
 
 
 
 
 
(En construcción)
 
 


lunes, 28 de abril de 2014

El Altar de San Vicente Ferrer

 
 
 
 
 
Altar de Sant Vicent en la iglesia de Sant Jaume, 1946.
 
 
 
 
 
   La imagen es del altar actual de San Vicente Ferrer, en una fotografía publicada en la posguerra, en 1946, cuando se iba poco a poco restaurando la iglesia de San Jaime tras las destrucciones de la guerra civil. La talla de vestir del santo es la original, que se conservó.
   La diferencia es que aquí aún no se ha construido el nicho donde está actualmente la imagen de la Dormición de Nuestra Señora o Asunción, escultura de Carmelo Vicent que fue bendecida en agosto de 1947.
   No están ya las pinturas de las que hablaba D. Miguel Belda al describir el retablo de San Vicente. Hay, en cambio, imágenes de San Pascual Bailón y San Ramón.
   Este nuevo altar fue consagrado el 20 de mayo de 1948.
 
 
 
   Es antigua en Algemesí la devoción a San Vicente Ferrer. D. Miguel Belda, siguiendo la documentación del Archivo parroquial de San Jaime, escribía:
   "En 1583 la Visita se ocupa del beneficio de la capilla de San Vicente de la Iglesia Nueva". Luego en esta fecha ya se había terminado la obra de la iglesia y también había sido fabricada la capilla de San Vicente.
   La Visita de 1586 hace constar en 31 de Marzo, para que sea memoria "que el magnánimo Francisco Curçá quiso en su testamento, otorgado en 1576, que se le erigiese una capilla en la iglesia nueva". Esta sin duda fue la de San Vicente, pues el Cura y Clero otorgaban escritura, concediendo derecho para ser enterrados en el vaso de esta capilla al D. Francisco Curçá y á los suyos en 1590 y la Visita reconocía á su hija este mismo derecho en el año 1620.
 
    Se refiere D. Miguel Belda al altar original de San Vicente, que describía así en 1908: En el de San Vicente, los cuadros brillan por la elegancia del dibujo, la expresión y movimiento de las figuras y su luz, representándose en ellos milagros y pasajes de la vida del Apóstol valenciano.
   Según Belda, que sigue la historia de Mossén Curçà el altar de San Vicente fue el primero que se puso en la iglesia nueva en 1583.
 
 
 
 
 
 
 
 
(En construcción)
 
 



viernes, 25 de abril de 2014

Coronación de la Virgen de la Salud, 1925 (II)

 

 
 
 
Arco conmemorativo en el carrer Molí.
 
 
 
   Una procesión se dirige hacia la explanada del río Magro, donde ha de celebrarse la Coronación de la Mare de Déu de la Salut. Va delante la Cruz. Pasan bajo el arco conmemorativo que se ha instalado en el carrer Molí, en el que se lee "CORONACION PONTIFICIA. 25 ABRIL MCMXXV". Todo Algemesí estaba adornado con arcos triunfales, símbolos marianos, colgaduras, y arquitecturas efímeras.
 
   Como en la fotografía que publicamos del lugar de la Coronación, también resulta aquí algo difícil reconocer la calle.
 
 
 
 
   Añadimos un fragmento de una de las crónicas de la época sobre la Coronación de la Virgen de la Salud, publicada en Diario de Valencia:
 
  
 
Diario de Valencia, 26 de abril de 1925.
Fuente: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
 
 
 
 
 
 
(En construcción) 
 


miércoles, 23 de abril de 2014

Coronación de la Virgen de la Salud, 1925

 
 
 
 
 
Lugar donde se erigió el altar para la Coronación Canónica de la Mare de Déu de la Salut el 25 de abril de 1925.
 
 
 
 
 
   Ese día 25 el programa de actos comenzó con dianas por los dulzaineros y bandas de música, y a continuación Misa Pontifical oficiada por el Arzobispo de Valencia, D. Prudencio Melo.
   Tras la Misa fue presentada la Corona por el Alcalde, y fue bendecida por el Arzobispo. Se procedió entonces  a la ceremonia de la Coronación, que se celebró en la explanada de la carretera de Alzira.
   El programa de las fiestas indicaba que "trasladada la santa Imagen, será colocada en el hueco de una morera que se levantará sobre pedestal de flores. Allí, a los acordes de la Marcha Real y entre los cánticos del Himno de la Coronación y el estampido de las tracas, nuestro Excmo. Prelado, el Sr. Arzobispo, coronará la imagen de Nuestra Señora de la Salud".
   Por la noche hubo solemne Vigilia Eucarístico - Mariana por la Adoración Nocturna Parroquial y por las secciones de la Diocesana, presidida por el canónigo de la Catedral de Valencia D. Manuel Irurita.
 
 
    Viendo la fotografía, el lugar es ciertamente irreconocible.
   
 
 
 
Continuará
 
 


sábado, 19 de abril de 2014

El Cristo de la Agonía en la Semana Santa de Algemesí







Santísimo Cristo de la Agonía en sus antiguas andas (detalle).





   Viernes Santo en Algemesí. Explicaba un texto de 1960 que esta imagen del Cristo de la Agonía ha sido tradicionalmente protagonista de los momentos más importantes nuestra Semana Santa: Vía Crucis, procesión desde la Ermita a Sant Jaume, oficios del Viernes Santo, Sermón de las Siete Palabras, Procesión del Santo Entierro y después regreso a su Ermita, acompañado de los fieles.

   "Los brazos abiertos de esa Imagen han recogido durante siglos el silencioso rezo del Viernes Santo de nuestros antepasados y sus ojos vidriados por la Agonía han sido espejo de miles de ojos lacrimosos de hombres y mujeres de Algemesí que han sentido en ese gran Viernes la lanzada de los dolores de Jesús Crucificado."

   El texto completo del artículo en el siguiente enlace de este mismo blog:  Semana Santa de 1960





jueves, 17 de abril de 2014

Paso procesional del Ecce Homo

 

 
 
 
 
 
 
   Fotografía del Paso procesional del Ecce Homo, de los Antiguos Alumnos Maristas de Algemesí.
   Desde el año 1953 se añaden a la imagen del Cristo las demás figuras que componen el Paso.
   Foto Nacher, posiblemente de 1969.
 
 
 


martes, 8 de abril de 2014

Semana Santa. Procesión del Santísimo Ecce Homo

 
 
 
  

Procesión del Santísimo Ecce Homo
 
 
 
   Imagen nocturna de la procesión de la Cofradía del Ecce - Homo, de la Asociación de Antiguos Alumnos Maristas de Algemesí. Al fondo se distinguen apenas las luces del paso procesional. Las vestas desfilan en silencio, con el rostro cubierto.
   En el libro de las Bodas de Plata de la Cofradía del Ecce Homo, un artículo firmado por JFT explica que en 1950 "salieron ya las cuarenta primeras vestas", de rojo y blanco.
   Creemos que la fotografía correspondería a esta procesión de la Semana Santa de 1950.
 
 
 
 
Continuará.
 
 


jueves, 3 de abril de 2014

Calle de la Libertad, principios del XX

 
 
 
 
 
  Calle de la Libertad.
Tarjeta postal (detalle). Fototipia Castañeira, Álvarez y Levenfeld. Principios del XX.
 
 
 
   Personajes de Algemesí posando para el fotógrafo en la calle de la Libertad, hoy calle Arbres, en una conocida tarjeta postal de principios del siglo XX.
   Es interesante observar la indumentaria de esa época. La propia calle y las casas apenas se ven, tapadas por los árboles.
   La gente observa con curiosidad. Todos estos personajes anónimos, que suponemos paisanos, quedaron así inmortalizados en esta imagen. Difícil saber quienes son. Nos parece un bonito recuerdo.