jueves, 9 de octubre de 2014

D. Miguel Belda Ferre: el antiguo Retablo Mayor de San Jaime







Antiguo Retablo Mayor de la Basílica de San Jaime Apóstol. Imagen antes de 1936.





    Reproducimos, por su interés, la descripción del Altar Mayor de San Jaime que hizo D. Miguel Belda Ferre en Algemesí y su Patrona (1908):



   "El retablo mayor de la iglesia nueva merece especial y preferente atención. Podemos considerarle como obra arquitectónica y como obra pictórica. Su estructura es primorosa y su conjunto muy hermoso y artístico. Ignoramos que exista en documento alguno el nombre de su autor; pero puede atribuirse al mismo arquitecto, D. Domingo Gamieta, que fué quien levantó el plano de la iglesia parroquial, por ser ambas obras de estilo renacimiento y estar perfectamente armonizadas merced al contraste que ofrece la severa sencillez del templo con la esplendidez y lujo de detalles del retablo.

   Mide éste 9 metros de ancho por 16 de altura, y figuran en él diez columnas redondas y diez y seis planas, con chapiteles corintios y adornos variados en los fustes, frisos y entrepaños. En los pedestales de las principales columnas hay hornacinas con estatuas, cuya bóveda es una concha, detalle de estilo árabe español, como otros muchos que se encuentran en la parte superior y remate.
   Adornan este hermoso retablo y lo completan veinticuatro cuadros pintados: trece de tamaño pequeño, siete medianos y cuatro grandes, representando los principales pasages de la vida del Apóstol, que es el Titular de la parroquia, su martirio y traslación á España y algunos otros asuntos, tomados del Santo Evangelio y personajes bíblicos. Todos los cuales se atribuyen á Ribalta, escepto el que cubre el nicho principal, pues los inteligentes lo consideran obra del mismo autor de los frescos que adornan la techumbre de la iglesia, restaurada en 1823, no sin fundamento, ya por el gran parecido de las pinturas, ya porque el nicho principal fué construido para que tuviera siempre expuesta la escultura que en él se colocara.

   Que las demás pinturas de este retablo son de Ribalta, lo confirma la nota de un pliego perteneciente á un libro de Cuentas, que se guarda en el Archivo Municipal de Algemesí y que dice de este modo: Ítem se ha de pagar á Francisco Ribalta, pintor, mil docentes lliures á cumpliment de sis mil lliures que li resten á deure de la pintura y daurar el retable major de dita Universitat. (Cuentas del Hospital y fábrica de la Iglesia.)
   También se guarda en la misma carpeta una carta de pago, otorgada por Francisco Ribalta, por el dorado del retablo mayor, ante el notario Miguel Alonso y testigos Francisco Ansina y Bartolomé Falamir, fecha de 1610.
   Pero, aunque no tuviéramos estas pruebas de que nuestro retablo mayor es obra del célebre Ribalta, no nos hacen falta para demostrarlo, pues dos de los cuadros más grandes, el de la figura ecuestre de San Jaime y el de su martirio llevan la firma: Francus. Ribalta pinxit 1603, bastando esto solo para afirmar que en el retablo mayor de Algemesí tiene el arte pictórico nacional y especialmente la escuela valenciana, una página brillantísima de su glorioso pasado, muy digna de estudio y del mayor aprecio.

   En la actualidad pasan ocultas, para muchos, que no son inteligentes, las riquezas artísticas que atesora este retablo, por la necesidad que tiene de una restauración; pero ya se hará con el tiempo, cuando se disponga de fondos para pagar á los artistas, que merezcan poner sus manos en los cuadros de Ribalta."






domingo, 5 de octubre de 2014

Ermita del Hort de Porrinyes





 Ermita de Porriñes.






   Clásica Ermita rural, neogótica, construida en 1891 como se ve en su fachada, proporcionaba servicio religioso a los que vivían en las casas dispersas por el campo, habitadas hasta mediados de siglo básicamente por los caseros que cuidaban de ellas. Hacia los años cuarenta, Don Vicente Igual celebraba aquí Misa los domingos.
   Y a veces iba por allí a jugar y pasar el día algún grupo de niños, que acudían en bicicleta, amigos del hijo del casero de Porriñes.
    En la fotografía, anónima y de fecha incierta, las casas ya no están, y en el lateral de la Ermita, en la pared a la que estaban adosadas las desaparecidas casas, parece que está cegada la ventana que se ve actualmente.





  

 La Ermita y las casas del Hort de Porrinyes, ya muy deterioradas, hacia los años sesenta.





Vista actual de la Ermita.




   Puede verse también La Ermita y las antiguas casas del Huerto de Porriñes






martes, 23 de septiembre de 2014

Placeta de la Mare de Déu dels Àngels










   La Placeta de la Mare de Déu dels Àngels tenía (quizás aún lo tenga) algo especial, quizás el vecindario, el ambiente. No eran las habituales casas de llauraor, había allí oficios, otro tipo de actividades, quizás por estar en el antiguo camino de Valencia.
   Tenía su propia fiesta de calle el 2 de agosto, dedicada a la Virgen de los Ángeles, cuya imagen original estaba en una capillita en una de las casas, y competían en hacer las mejores fiestas con los de la calle Valencia, que celebraban a los Sants de la Pedra en su ermita.
   Había también algo de cotilleo, lo típico, pasaba en muchas calles. Nos contaron que desde una de las casas (no decimos cuál) solían observar entre los visillos lo que pasaba en la plaza y en las otras casas, ya que las puertas solían estar abiertas, y que en una ocasión, al no conseguir enterarse bien utilizaron unos prismáticos y no dudaron en contarlo después a sus vecinos, como si fuera de lo más normal.

  
   En la fotografía, bastante conocida (se publicó en algún Berca), ya se ha construido el jardín, que permaneció igual durante décadas..
   En las casas que se ven en la fotografía, de izquierda a derecha, había: Un taller de reparación de aperos de labranza (manyà), otro taller de reparaciones de todo tipo de cacharros (llander), donde arreglaban desde un lebrillo de barro a un perol, además había una modista, un taller de forja, la Expendeduría de Tabaco nº 1 (l'estanc de la placeta), la bodega (la misma que hoy), y un horno al que iban las vecinas a cocer el pan, los moniatos, el arroz al horno. La última casa, más grande y de la que aquí que sólo se ve una esquina, era de una familia de propietarios.
   Enfrente, al otro lado de la plaza, había una mercería, una tienda de ultramarinos, una carpintería, un sariero, y una barbería.


   Puede verse también:
(En construcción, por si nos cuentan algo más...)





domingo, 21 de septiembre de 2014

25 Años de Paz: Una carroza en la Semana de Toros de 1964





  

Una carroza en la Semana de Toros de 1964.




   Ya hace cincuenta años. Cabalgata de la Semana de Toros de 1964, calle Montaña. Una carroza conmemorando los 25 años de Paz.
   No entremos, por favor, en cuestiones ideológicas, que no vienen al caso. Es una imagen de la fiesta, y como tal debe verse. Es curioso observar el sistema de iluminación, esas luces que colgaban en  medio de la calle, que poca luz debían dar. La señoritas, con la clásica mantilla, elemento hoy poco utilizado.
  

Con nuestro agradecimiento a A. B.



Puede verse también  Una carroza en la Semana de Toros de 1964





miércoles, 17 de septiembre de 2014

Boda de José Girbés Esteve con Miss Valencia, 1936

 

 

 
   "Soledad Vela en el momento de firmar el acta de su boda en el despacho del comisario especial de Orden Público." Foto Vidal Corella.
   Boda de José Girbés Esteve con Miss Valencia, Soledad Vela. Revista Crónica, octubre de 1936.
 
 
  
   Según nos informó su nieto, José Girbés Esteve, Fidela, nació en Algemesí en 1912, trabajó en el Banco Español de Crédito y era miembro del Sindicato de Empleados de Banca. Fue secretario general de la Casa del Pueblo. Durante la Guerra Civil fue comisario político de un batallón según se lee en el texto de una fotografía publicada en El Sol en 1937 ("El comisario español de una brigada internacional..").
   En octubre de 1936, un martes 13, se casó con Miss Valencia, Soledad Vela Aragó, noticia que recogió la prensa de la época. En el artículo de Crónica se refieren a José Girbés (con error en el apellido) como "secretario general del Partido Comunista de Algemesí y director interino del Banco Español de Crédito en dicha población"
   Soledad Vela sería la primera mujer concejal en el Consell Municipal (septiembre de 1938), por el partido comunista.
   Después de la guerra, José Girbés Esteve se exilió a República Dominicana. Regresó de visita a Algemesí en 1990. Falleció en 1991.
 
    
 
Fragmento del artículo publicado en Crónica.
 
 
 
  
Fotografía publicada en El Sol.
 
 
 
 
   Agradecemos muy sinceramente la información proporcionada por Lowell José Whipple Girbés, nieto de José Girbés Esteve.
 
 
   Fotografías: Crónica, 25 de octubre de 1936. El Sol, 22 de octubre de 1937. Biblioteca Nacional - Hemeroteca Digital.
 


domingo, 14 de septiembre de 2014

Esquelas de los hermanos Segura Ballester

 
 

 
 
José Segura Ballester.
Fotografía tarjeta postal de Juan Barberá (detalle).
 
 
 
 
La Correspondencia de Valencia, 26 de junio de 1918.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
 



   Don José Segura Ballester falleció durante la epidemia de gripe de 1918, el 24 de junio, con apenas 30 años. Dos meses después falleció su hermano, don Benito Segura Ballester, de 38 años.
   La prensa publicó las esquelas correspondientes, y en Diario de Valencia se publicó además esta breve necrológica de D. Benito Segura:
 
   "Ayer a las siete de la mañana falleció en la villa de Algemesí el prestigioso e inteligente médico don Benito Segura Ballester.
   El finado fue un perfecto caballero, en quien concurrían excelentes dotes de carácter, que le valieron el aprecio de cuantas personas le trataron.
   Terminada su carrera, que cursó con aprovechamiento en esta facultad de Medicina, fue a Algemesí, su pueblo natal, en donde ejerció la profesión, poniendo toda su vasta inteligencia al servicio de sus convecinos, que tenían puesta en él la confianza que se adquiere por los innumerables éxitos profesionales.
   Si como médico cumplió su cometido, no fue óbice para que le restara el tiempo necesario para dedicarlo a su esposa e hijos por los que sentía especial veneración.
   La atribulada familia aún lloraba la pérdida de un hermano, cuando la muerte se ceba y arrebata de su seno a otro ser querido, dejando la amargura de este segundo golpe perdurables huellas de dolor.
   Desde estas columnas les enviamos el testimonio de nuestro sentido pésame, al mismo tiempo que pedimos a los lectores encomienden a Dios el alma de don Benito Segura Ballester."
 
 
 
 
Diario de Valencia, 17 de agosto de 1918.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
 

 
Diario de Valencia, 17 de agosto de 1918.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
 

 
 
 
   Sobre D. José Segura Ballester puede verse:   Fotografía del médico José Segura Ballester