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viernes, 20 de marzo de 2026

Aniversario: D. Bernardo Asensi Cubells, presbítero




     

Siervo de Dios D. Bernardo Asensi Cubells
Algemesí, 1889-1962
Con la indumentaria de Canónigo en Valencia.





      © María Nieves Bueno Ortega


   Se cumplen 30 años, 20 de marzo de 1996, de la Sesión de Apertura del Proceso de Canonización del Siervo de Dios D. Bernardo Asensi Cubells, que tuvo lugar en la Capilla del Palacio Arzobispal de Valencia, presidiendo el Arzobispo D. Agustín García-Gascó. Se leyó la petición de 18 de enero de 1996 que solicitaba la introducción de la Causa, y los Decretos nombrando la Comisión y el Tribunal para la Causa. La sesión concluyó con el rezo del Ángelus.
   D. Bernardo Asensi Cubells (Algemesí, 1889-1962) falleció con fama de santidad, y el inicio del proceso se retrasó, entre otras razones, por la muerte inesperada del anterior Arzobispo, D. Miguel Roca.
   Desconocemos en qué punto se encuentra a día de hoy el Proceso. Pero sí lamentamos que D. Bernardo Asensi sea poco conocido por Algemesí...


   No vamos a escribir aquí una biografía del Siervo de Dios, sería muy largo, y hay libros publicados (véase "Fiel al plan de Dios", biografía, por D. José Aliaga Girbés, 1998, y algunos libros con sus pensamientos, publicados póstumamente). Dejamos debajo un enlace con los datos biográficos y una Novena.

   Ya en 1965 se publicó una breve aunque realmente interesante y fundamental biografía, escrita por Vicenta Ferrer Niclós, cofundadora con D. Bernardo de las Misioneras de la Divina Providencia, publicada como Aparte de "La Vida Sobrenatural", revista de Salamanca (firmada V. Ferrer), con el título "Don Bernardo Asensi Cubells. Apóstol de la vida interior". Allí hay detalles de su infancia, temprana vocación al sacerdocio (ingresó en el Seminario a los 10 años), y es más una semblanza espiritual que una sucesión de datos y fechas, de ahí su interés. Añadir que Vicenta Ferrer es otra gran desconocida...
   Escribió Vicenta Ferrer:
   "Para don Bernardo no había más vida que Dios, su gloria y sus almas. Deseaba que las almas le conocieran y amaran.
   Aquella llama de amor que ardía en su alma, aquella vida de abandono en manos de Dios, aquel vivísimo deseo de cumplir en todo su santísima voluntad, lo contagiaba en el confesionario, y lo comunicaba en su correspondencia (...)
   No le faltaron sus muchas y grandes pruebas, que supo aceptar en silencio y por amor, con igualdad de ánimo y filial confianza en la Divina Providencia"



   D. Bernardo Asensi ingresó en el Seminario en 1899, donde vivía con su tío D. Antonio Asensi Baldoví, Presbítero, que era por entonces director del Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer. Estudió en Colegio de Vocaciones Eclesiásticas de San José. Fue ordenado sacerdote el 11 de febrero de 1913.
   Tras un tiempo en Torrechiva, fue nombrado Prefecto de Disciplina del Seminario Conciliar Central de Valencia. Cofundador de los Misioneros Eucarísticos Diocesanos de Valencia (1922). Director espiritual del Seminario (1931). Dirigió numerosos Ejercicios Espirituales. Durante la guerra estuvo encarcelado  en Valencia (1937). Tras la guerra regresó al Seminario y fue nombrado Canónigo de la Catedral. Fue Director de la Unión Apostólica.
   En 1942 fundó la Pía Unión de las Misioneras de la Divina Providencia, Auxiliares de la Parroquia (ya extintas), tan necesarias en aquellos momentos concretos de la posguerra, según la espiritualidad de Beata Josefa Naval Girbés.



   En 1957 se publicó la biografía de Josefa Naval Girbés escrita por D. Bernardo Asensi, que era además Promotor de la Causa de canonización de la Señora Pepa. Un libro para el que D. Bernardo recogió testimonios valiosísimos, aún hoy fundamental para conocer la vida, obra y mensaje de la Señora Pepa, con información exhaustiva sobre su vida y su santidad. Este libro nos habla tanto de la Señora Pepa como de la propia espiritualidad de Don Bernardo, que nos dice cómo la santidad de Josefa Naval "se mostraba por medio del trabajo humilde y ordinario, sublimado por el amor a Cristo, Redentor y modelo. Por eso su espíritu es asequible a todos los que quieran ser consecuentes con la fe". Esa espiritualidad era también la suya.


   Regresó a Algemesí en 1960, falleciendo en la Casa de las Misioneras en 1962 (la casa de la Señora Pepa), con fama de santidad. Sus últimas palabras: "Cúmplase en mí Tu plan", y "Santa María...". Está enterrado en la Capilla de las Misioneras de la Divina Providencia.





D. Bernardo Asensi Cubells




   El proceso diocesano de la Causa de canonización se inició, como decimos, el 20 de marzo de 1996. La sesión de clausura tuvo lugar en 1998, después de 47 sesiones en el Tribunal Diocesano, donde participaron 21 testigos. La documentación recogida incluía escritos, cartas y testimonios. El Vice-Postulador de la causa, D. Emilio Aliaga Girbés, entregó la documentación del Proceso Informativo Diocesano en la Congregación de las Causas de los Santos en Roma. Jubilado el Postulador en Roma, se nombró Postuladora a la Sra. Dra. Silvia Mónica Correale.


   En 1996 se constituyó así el grupo promotor de la Causa:
   - Agustín Cortés Soriano, Rector del Seminario Mayor de la Inmaculada.
   - Ramón Arnau García, Dean-Presidente del Cabildo de la Catedral.
   - Ramón Sancho Juan, Arcipreste del Arciprestazgo de Nuestra señora de la Salud de Algemesí.
   - Vicente Agustí Company, Cura Párroco de San Jaime Apóstol de Algemesí.
   - Salvador Domingo Salvador, Presidente de la Unión Apostólica de Valencia.
   - José Llopis Llanes, Escolapio, Presidente de la Hermandad Sacerdotal de Nuestra Señora de la Salud de Algemesí.
   ´- Vicente Castell Maiques, Vice Postulador de la Causa.
   - José Almiñana Vallés, representante de un grupo de sacerdotes dirigidos por D. Bernardo.
   - Josefina Camarasa Moreno, Superiora de las Misioneras de la Divina Providencia.
   - Salud Asensi Aliaga, sobrina de D. Bernardo Asensi Cubells.





Boletín informativo. Nº 1, 1996.
Incluye Oración para uso privado.





   Leyendo sus escritos, vemos que la espiritualidad de Don Bernardo Asensi Cubells se asemeja mucho a la de su biografiada Josefa Naval Girbés, de la que era tan devoto: abandono en la voluntad de Dios, confianza filial, amor a la Iglesia, devoción por la Virgen María, espíritu evangelizador, anhelo de llevar almas a Dios, amor a la propia cruz (que no le faltó, por cierto) y al sacrificio por las almas, búsqueda de la humildad, fidelidad a Cristo y a la Iglesia, vida de oración y presencia de Dios...



   Algunos pensamientos de D. Bernardo Asensi que ciertamente recuerdan a los de Beata Josefa Naval Girbés, así como a los de otros santos:


   "No quejarme de nada ni de nadie... Aceptarlo todo y ofrecerlo a Jesús por amor"

   "Haz, Jesús mío, que viva oculto contigo siempre en el Sagrario, sin salir más que para encender las almas (...) Debo, como sacerdote, vivir de Jesús: su voluntad, su amor, su vida.
   Vivir para Jesús, consagrar mis fuerzas, mi salud, mi vida toda, a Jesús Eucaristía: darle a conocer, amarle y hacerle amar. ¡Qué dicha ser alma consagrada!"

   "El alma apóstol, para dar a Jesús a las almas ha de decir siempre: Fiat..."

   "¡Amor al recogimiento! Me ayudará a la presencia continua y trato interior con Jesús. Amor al silencio, que me ayudará a tener espíritu de oración en casa y con especial interés en el ejercicio del apostolado (...) Amor sacrificado. No podremos amar a Cristo mientras no amemos la cruz"

   "¡Sed de almas, el único anhelo!"

   "¡Oh, Santísima Trinidad! Os adoro y os amo en mi alma y os pido que todos os conozcan, os amen y se salven"






Novena a la Santísima Trinidad
por mediación del Siervo de Dios
D. Bernardo Asensi Cubells





   Sirva esta entrada como recuerdo y memoria de D. Bernardo Asensi Cubells, presbítero. Y que si es voluntad de Dios, su causa siga adelante.
   Añadimos, como se manifiesta en el Boletín Informativo:
   "Que de conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, en nada se pretende prevenir el juicio de la Iglesia, y que, tanto la oración como las gracias y los escritos que se publiquen, no tienen finalidad de culto público"



   Puede consultarse su biografía completa, entre otros lugares, en el enlace:

   Sobre Madre Vicenta Ferrer (Algemesí 1892-1975) puede consultarse:




   Algunas fuentes para consultar:
   Flor parroquial. Biografía de Josefa Naval Girbés, por Bernardo Asensi Cubells. Valencia, 1957.
  Don Bernardo Asensi Cubells. Apóstol de la vida interior. V. Ferrer. Editorial Fides, Salamanca, 1965.
   Epistolario espiritual. Bernardo Asensi Cubells. 1968
   Espíritu sacerdotal del M. I. Sr. D. Bernardo Asensi Cubells. 1968
   El ideal del cristiano. Bernardo Asensi Cubells. 1969
   Fiel al plan de Dios. Biografía, por José Aliaga Girbés, 1998.
   Boletín Informativo de la causa de Canonización del Siervo de Dios Bernardo Asensi Cubells, Director espiritual del Seminario Mayor, Dignidad de Maestre Escuela de la Catedral de Valencia y Fundador de las Misioneras de la Divina Providencia. 1996 -
   






(No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



jueves, 1 de enero de 2026

Consagración de Algemesí en el Año Nuevo

 






Altar Mayor de Sant Jaume durante la Consagración del Año Nuevo.
(Con nuestro agradecimiento a N. O. L. por la fotografía)





        © María Nieves Bueno Ortega


      El 9 de marzo de 1887 el Boletín Oficial del Arzobispado de Valencia publicaba la Real Orden del Ministerio de Gracia y Justicia con el listado de la provisión de curatos en la Diócesis, en el que se cita a D. José Ramón Ferri y Sancho, nombrado para el curato de término "de San Jaime Mártir de Algemesí". Tomó posesión el 15 de junio de 1887 y fue párroco hasta 1904, cuando pasó a San Nicolás, Valencia.
   El párroco Ferri (Canals, 1846-Valencia, 1923) promovió de inmediato la Consagración al Santísimo Sacramento del Año Nuevo en Algemesí el día 1 de enero, ya en 1888. El 1 de enero se celebra actualmente además la Solemnidad de Santa María Madre de Dios.



   D. Miguel Belda escribió de este acto de consagración en "Algemesí y su Patrona":

   "Merece especial mención, como acto que pone de relieve la piedad de Rvdo. Clero que lo manda celebrar y toda la vida religiosa de Algemesí, la fiesta llamada de la Consagración. Se celebra con extraordinaria solemnidad y con asistencia del Muy Ilustre Municipio, Asociaciones religiosas, sociedades católicas y pueblo, el día primero de año nuevo con el objeto de dar gracias al Todopoderoso por los beneficios recibidos en el año que ha terminado y pedirlos para el que comienza, mediante una Consagración solemne, que hace el párroco desde el altar y que comenta el predicador en el púlpito, después de haber dicho el sermón de gracias, terminando con el canto del Te-Deum.
   El sentimiento de gratitud que es el que más ennoblece y dignifica el corazón del hombre, brilla por modo especial en esta fiesta, que durará siempre no tanto porque encarna perfectamente en los sentimientos populares, como porque así lo ofrecieron Clero y pueblo en el templo parroquial, cuando se celebró por primera vez esta fiesta en 1888 al ser preguntados por su piadoso fundador el Rvdo. Cura, D. José Ramón Ferri, de feliz memoria."



   Tras unos años sin celebrarse, se recuperó en 1946, siendo párroco D. Juan Belda Gómez.
   Actualmente la Consagración se hace en valenciano, y desconocemos si originalmente se realizaba en español o en latín (ya intentaremos informarnos), aunque suponemos que en sería en español, como la oración final a la Mare de Déu de la Salut, para mejor comprensión de los fieles, así como tampoco sabemos si se realizó alguna modificación del texto original al traducirla al valenciano. O si no se tradujo y la Consagración actual es diferente a la del párroco Ferri. Ya añadiremos si hace falta alguna explicación más adelante.



   El texto en castellano que añadimos es una traducción aproximada del actual texto valenciano (si es posible, quizás lo pondremos completo en un vídeo). Unos fragmentos:

   "Jesús dulcísimo, Redentor del género humano, miradnos arrodillados humildemente en vuestra presencia.
   Somos vuestros y vuestros queremos ser. Y, para poder estar más firmemente unidos a Vos, hoy cada uno de nosotros se consagra voluntariamente a vuestro Sagrado Corazón (...)
   
   Reinad, Señor, sobre todos los hijos de Algemesí, no sólo sobre los que nunca se han separado de Vos sino también sobre los hijos pródigos que os han abandonado (...)
   
   Alabado sea el Corazón Divino, por el cual nos ha llegado la Salvación.
   A Él la gloria y el honor por todos los siglos de los siglos.
   Amen."






Belén en el Altar Mayor.
(Con nuestro agradecimiento a N. O.L. por la fotografía)





    Después de las Vísperas y Misa Solemne, y de la adoración del Santísimo Sacramento, expuesto en el Altar Mayor, se traslada el Santísimo al Sagrario en la Capilla de la Comunión, y se despide con el canto del Virolai a la Mare de Déu de la Salut, y una Oración final a la Virgen, del propio párroco Ferri:

   "Señora, rendido a vuestras plantas el tributo de nuestra gratitud y nuestro amor, y hechas las peticiones para remedio de nuestras necesidades, todo lo ponemos en vuestras divinas manos, pues como Madre y como providencia amorosa que eres de nosotros, puedes y sabes remediarnos.
    Madre de la Salud, por nosotros, por nuestras familias, por nuestro pueblo, por España, por la Iglesia Santa, para que nunca Algemesí sea ingrato ni pierda el divino tesoro de la fe. Ya que eres su Madre cariñosa, mírale propicio, pues tu amor será siempre su salvación.
   Amen.
   Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
   Sea por siempre bendito y alabado."






Fotografía coloreada de la Mare de Déu de la Salut en su Coronación.




   Se despide así el año 2025, en el que se ha celebrado el Centenario de la Coronación Pontificia de la Mare de Déu de la Salut, y comienza el nuevo año, que desde aquí deseamos sea feliz.


   Y nuestra gratitud a quienes cada año adornan Sant Jaume con el Belén. Siempre tan bonito... 



   Puede consultarse también:






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domingo, 16 de julio de 2023

El incendio de la iglesia del Convent y el "primer mártir" (breves notas biográficas)

 




La iglesia del ex Convento de San Vicente Ferrer (detalle)
"Posiblemente" la última fotografía que se hizo de la iglesia, en mayo de 1936.
(Colección particular. Con nuestro agradecimiento)





      © María Nieves Bueno Ortega. Julio, 2023.


   Cuando se acerca la fecha del 25 de julio, aniversario del incendio y destrucción, en 1936*, de la iglesia del ex convento dominico de San Vicente Ferrer (tema que ya tratamos brevemente hace años), siempre tenemos la intención de comentar algunos datos inéditos, pero la información era escasa, y demasiado personal. Si la familia afectada no quiso en su momento declarar en la Causa General debió tener sus motivos, y lo respetamos**. Sin embargo, han pasado ya casi 90 años... quizá es ya hora de explicar lo que, desde diversas fuentes, sabemos sobre el tema.

**Nos comentaron que alguien ha dicho en cierta red social que el no declarar fue "quizás por miedo a represalias". Esto, además de falso, sería absurdo, puesto que, como es sabido (debe serlo), en la Causa General se recogían precisamente los delitos cometidos en la retaguardia, con la intención de hacer justicia a las víctimas.
   Es lo que pasa cuando se comenta algo sin contar con las fuentes originales, que se pasa a la simple especulación, se falsea la información y, claro, se equivocan.
   Debemos, también, aclarar, que hace años era muy normal que en las familias afectadas no se hablase de la guerra, era algo demasiado reciente y doloroso. Sólo ahora, cuando queda tan lejano en el tiempo, los nietos y biznietos, etc., pueden estudiar e investigar aquellos tiempos desde la perspectiva del historiador. Aún son temas dolorosos, pero ya es historia, memoria histórica. Olvidar, nunca.




   Se considera como primera persona asesinada en 1936 al médico Don Fabián García (que lo fue por motivos de venganza personal, no relacionado con la guerra en sí), un 16 de agosto.
   En 2021 nos comunicaron que estaban colocando en la fachada del Mercat, donde se ponen habitualmente las esquelas del día, unos recordatorios de los asesinados en la retaguardia, y una cuenta de Twitter fue poniendo las fotografías de estas esquelas. Constaba allí, como "primer asesinado en Algemesí por odio", el citado médico.
   Y constaba así, porque es cierto que no consta en ningún lugar el nombre y las circunstancias del que fue en realidad el primer asesinado. Así que nos hemos decidido a dedicarle una entrada del blog, por memoria histórica, porque es de justicia, para que no quede en el olvido.
   Ahora tenemos el encargo y permiso de unos familiares para contarlo, y esperamos que a nadie de su familia le pueda molestar que relatemos aquí, brevemente, la historia. Brevemente, ya que nos reservamos información para otros fines, como nos recomendaron hace tiempo: "no cuentes todo lo que sabes", vamos, la frase shakespeariana "Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes" ("Have more than thou showest, Speak less than thou knowest)...



   Y es que el primer asesinado en Algemesí lo fue ese mismo día 25 de julio de 1936, cuando fue quemada la iglesia del Convento, aunque falleció en su casa unos días después, a causa de la inhalación de humo. Podría decirse que fue el primer "mártir"**. Vivió en el anonimato y en el anonimato ha permanecido siempre; quizás es lo que él hubiese querido; pero los tiempos cambian, y estos hechos son ya historia, memoria histórica, y como tal deben tratarse.



   Nuestro personaje, Don Rafael López Richart, nació, accidentalmente, en Barcelona, en 1877, y fue bautizado con los nombres de Rafael Antonio Cristóbal (según consta en Registro Civil). A Barcelona se habían trasladado sus padres, de Xàtiva, con un numeroso grupo de jornaleros de la zona de La Costera, y allí permanecieron al menos unos diez años, regresando después a Xàtiva.
   En su juventud estuvo en la Guerra de Cuba, de lo que nunca dio detalles. Quiso ser Franciscano, pero motivos de salud se lo impidieron, aunque muy posiblemente se integró en la Orden Tercera Franciscana Seglar.
   Ya en Algemesí, trabajaba a principios del XX como empleado del Molino Arrocero de Piñana; trabajó también en una notaría. Se le concedió la expendeduría de tabacos nº 1, el estanco de la Placeta de la Mare de Déu dels Àngels, en 1916. Fue concejal del Ayuntamiento durante la alcaldía de D. Ángel Nogales (1925). Puede verse su caligrafía y su firma en las páginas de las actas de ese tiempo (algunas reproducidas en el libro "Monarquía-República en Algemesí", de Arturo Todolí Merenciano).
   Era secretario del Círculo Católico de Algemesí.


   Casó en Algemesí, en 1908, con Doña Josefa Bomboí Asins, de cuyo matrimonio nacieron tres hijos: Nieves, Rafael y Amadeo.



   En los meses previos a la guerra escribió a su hijo, el después escolapio Padre Amadeo López Bomboí (tan recordado aún), que los tiempos eran difíciles y que había que estar preparado para lo que pudiese ocurrir. Era perfectamente consciente de la situación. También escribió cómo en medio de las dificultades en que se encontraba, tanto económicas como de salud, ponía en Dios toda su confianza.







Restos de la iglesia del Convent tras el incendio, en una imagen de los años 40,
y aspecto actual de la reconstruida capilla del Rosario.
En el lugar de la iglesia se amplió, como es bien sabido, el carrer Nou del Convent.





   La iglesia del Convento había sido restaurada a mediados de los años 20, gracias a su capellán, Beato Pascual Ferrer, mártir.
   Cuando incendiaron la iglesia del Convento, D. Rafael López Richart acudió allí, como muchos otros. Reconocido como católico, alguien le gritó algo así: "Eixe beato que apague el foc". Hemos sabido, por fuentes orales de su familia, que le dejaron dentro mientras la iglesia se quemaba, con la evidente intención de que muriese, y que un familiar (que no era de Algemesí), consiguió sacarle y le llevó a su casa. Con problemas de salud previos, no se recuperó de la inhalación de humo (según su certificado de defunción, la causa de la muerte es compatible con la inhalación de humo), falleciendo el 2 de agosto, día de la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, advocación esencialmente franciscana, y titular de la placeta donde vivía... No tuvo un entierro normal, y la familia apenas podía indicar "per ahí està enterrat", señalando una zona de tierra en el Cementerio Viejo, pero no hay una lápida, ni una Cruz, aunque no se ha dejado la búsqueda...
   Podemos, pues, llamarlo "mártir"**, ya que murió a consecuencia de la inhalación de humo, y que la intención fue matarle allí mismo, por odio a la fe.
   Como dato curioso, nos han contado que, durante el incendio, un niño de poco más de dos años, vecino de la calle Montaña, corrió hacia el lugar con un cubo al oír a la gente gritando "Porteu poals"...



   Nunca quiso hacerse una fotografía... Esto no era raro entre personas pertenecientes a alguna orden seglar u cofradía, ya que se consideraba vanidad. Pero no pudo evitar salir en una fotografía, cuando, con motivo de las fiestas de la Coronación Pontificia de la Mare de Déu de la Salut, en 1925, se organizó una paella, el 26 de abril, en l'Hort dels Capellans. En la conocida imagen están, entre otros, el Cardenal Benlloch, el Alcalde Nogales, el diputado José Primo, el rector de San Jaime D. Francisco Morales, els capellans Niclós...
   Y una de las personas que aparece en la fotografía es Don Rafael López Richart. Respetando su anonimato, no indicamos cuál es, aunque lo sabemos:





Algemesí, 26 de abril de 1925.
Grupo en  l'Hort dels Capellans. 
Entre ellos, Don Rafael López Richart.





   "La Santísima Virgen de la Salud sea nuestra protectora,
guía y consuelo en nuestras aflicciones..."
"Ten confianza en Dios..."
(De unas cartas a su hijo Amadeo, marzo de 1936)






     ** Entrecomillamos en el título y en el texto lo de primer "mártir", ya que debemos, por supuesto, indicar que:
   De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se pretende prevenir el juicio de la Autoridad Eclesiástica de la Iglesia Católica.





   Fecha y demás datos del incendio de la iglesia del Convent, el 25 de julio de 1936:



Fuente: Portal de Archivos Estatales, PARES. Ministerio de Cultura.
Archivo Histórico Nacional.
Algemesí. Fiscalía del Tribunal Supremo. FC-CAUSA GENERAL, 1370, EXP 1.




   Esperamos no haber cometido ningún error, algunos datos proceden de diversas fuentes orales, recuerdos que ya no podemos comprobar... Y sirva esta entrada como memoria y homenaje.


** También nos han dicho que, no hace mucho, en cierta conferencia, y queremos pensar que fue por error, se dijo que el incendio ocurrió en 1939, sin más explicaciones.




   (No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



domingo, 29 de septiembre de 2019

Semana Taurina: Manolo Cortés, 75 aniversario







Convocatoria del Festival, 2 de octubre de 1944, en el que intervenían Paquito Peris,
José Salvador "Pepillo", Pedro Montolio, Enrique Torres y Rafael Ponce "Rafaelillo"
(Detalle del cartel. Col. particular. Con nuestro agradecimiento a J. M. B.)






       María Nieves Bueno Ortega. Septiembre, 2019.

   75 aniversario de la muerte del novillero Manolo Cortés, corneado por un novillo de Frías el 28 de septiembre de 1944 en la plaza de toros de Algemesí. Tras serle amputada la pierna, falleció el 14 de octubre.
   Sin entrar en polémicas "toros si, toros no" y todo eso, es una tragedia a recordar. Una pequeña exposición en la sala de exposiciones, junto al Casino, ha mostrado algunos carteles de la época, fotografías y documentos, y el traje que llevaba el novillero el día de su cogida.





   El pueblo de Algemesí y el mundo taurino en general se volcó en la tragedia del joven novillero, nacido en 1926. Se recaudaron fondos, hubo festivales benéficos.

   El diario ABC iba publicando la evolución del novillero, hasta el fatal desenlace: el día 1 de octubre explicaba la gravedad, las transfusiones... El 15 de octubre publicaba la noticia de su fallecimiento en la clínica donde estaba ingresado.

   Sirva esta breve entrada como recuerdo.







"Jueves 28 a las 5'30 tarde
Se lidiarán, picarán, banderillearán y serán muertos a estoque
4 magníficos novillos-toros 4
de la ganadería de D. J. Tomás Frías, para los afamados diestros
Manolo Cortés y Manolo Navarro
con sus correspondientes cuadrillas de picadores y banderilleros.
Sobresaliente: José Ros."

Del cartel de la Semana Taurina de 1944.
(Col. particular. Nuestro agradecimiento a J. M. B.)






De la exposición, septiembre 2019.

   "Traje compuesto de chaquetilla, chaleco y taleguilla, que vistió Manolo Cortés el día que sufrió una cornada mortal en Algemesí el 28 de septiembre de 1944. El traje está presentado con camisa, corbata y faja originales del mismo novillero. Colecció permanent del Museu taurí de Valencia - Diputació de Valencia."






domingo, 24 de febrero de 2019

Josefa Naval Girbés (11 diciembre 1820 - 24 febrero 1893)






Antigua novena a la Santísima Trinidad por mediación de la entonces Sierva de Dios, hoy Beata Josefa Naval Girbés, virgen seglar de Algemesí, 1820-1893.






   El 24 de febrero de 1893 falleció Josefa Naval, la Señora Pepa, hoy Beata (y esperamos que pronto Santa, si es voluntad de Dios...).
   En una antigua estampa devocional se decía de ella:
   "Su ardiente amor a Dios fue fruto de la oración. El Señor la probó en el sacrificio. Solía repetir con frecuencia: Amar a Dios es sufrir. Dios que la vio generosa puso su cuerpo en la cruz de la enfermedad y su alma en el crisol de las tribulaciones interiores..."

   Decía Josefa:
   "Mi ideal no es alargar mi vida, sino santificar mi alma"

   Era su consejo para alcanzar la santidad:
   "Amar, sufrir y ceder (deixeu perdre, es decir, callar aún teniendo razón)"


   Y su mayor anhelo:
   "Almas para Dios, no quiero que se condenen, ayudadme a pedirlo..."



   Josefa Naval Girbés fue beatificada por San Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988.





Lápida de la Señora Pepa en el Cementerio Viejo.






lunes, 23 de abril de 2018

Memoria escrita de Algemesí






D. Antonio Asensi Baldoví, D. Miguel Belda Ferre
D. José María Prósper Bremón, D. Rodrigo Aguirre y Perelló.





   En el Día del Libro, por qué no recordar algunos personajes de Algemesí, no exactamente escritores sino más bien gente que escribió, por su trabajo, por diversos motivos, da igual. El caso es que estos escritos, muchos modestos y sin grandes pretensiones, nos llevan a un recorrido por la historia de Algemesí, reflejan momentos vividos, algunos hechos importantes y otros anecdóticos.
   A este recorrido por la historia de Algemesí nos acabó llevando el haber escrito un libro, Memoria escrita d'Algemesí, que se publicó en 2009, que se quedó corto, y en el que, por desgracia, hay alguna errata y alguna fecha equivocada, en fin, lo que pasa a veces... Buscábamos escritores de Algemesí, pero había pocos que pudieran llamarse "escritores". Sí había, en cambio, bastantes personajes de Algemesí que escribieron y publicaron, algunos conocidos, otros no tanto...



   Así que vamos a hacer aquí un pequeño recorrido por los personajes que incluímos en el libro, que es así mismo como echar un vistazo a la historia de Algemesí...
   El primero, Fray Jaume Joan Bleda, Dominico, bien conocido. Y luego, Tomás Esteve Grau, que no hubo manera de documentar mejor. Crescencio Cerveró, de Valencia pero con orígenes en Algemesí (y lo incluimos, claro...).
   Y los autores de la Historia de la Imatge de la Mare de Déu de la Salut,  Miquel Curçà, Pere Cerveró, Blai Querol y Josep Querol.
   Algunas notas sobre Cabanilles, y Vicente Adán, organista nacido en 1750 que publicó varios tratados para instrucción de músicos.
   Y un notario del siglo XVIII, Josep Joan y Colom, nacido en Xàtiva, pero afincado en Algemesí, donde permaneció su familia, y que publicó un libro sobre la práctica de la notaría donde incluye algún ejemplo de casos de Algemesí, donde ejercía, del que se hicieron como doce ediciones. Libro algo latoso de leer, por cierto.


   Y el médico D. Benito Ballester Broceta (Historia de la villa de Algemesí, publicaciones médicas, otras sobre cuestiones de la Acequia real del Júcar...), y su familia, que son muchos: Pere Segura Ballester, médico; Vicente Segura Ballester, farmacéutico, el Académico Segura; Benito Segura Lago, médico también, que publicó versos en valenciano, y escribió el Misteri de la Temptació (Adan y Eva), el de la procesión. Y Joan Segura de Lago, arquitecto, con una larga serie de artículos sobre historia local, y el imprescindible estudio "Llinatges d'Algemesí".


   Y un gran olvidado, D. José María Prósper Bremón, que tuvo casa en la Placeta del Carbó (la casa ya no existe...). Que nació en Valencia pero se consideraba de Algemesí, de donde era su familia. Que fue uno de los impulsores de la Coronación de la Mare de Déu de la Salut, y que publicó en Las Provincias la primera descripción completa de la Procesión en 1926, escribió artículos, y hasta breves narraciones, publicados en prensa.


   José Viciano Carbonell, el doctor Viciano, el del Instituto Oftalmológico (gran pérdida ese edificio frente a la Estación que algo de miedo daba en su decadencia, y que fue derribado y ya es solo recuerdo de los mayores). Escribió muchos artículos médicos, algunos traducidos y publicados en revistas extranjeras, y el librito sobre su Instituto. Y un buen día se dedicó a otras cosas... 


   Mucho trabajó en la investigación histórica de Algemesí el párroco D. Miguel Belda Ferre. En 1908 publica "Algemesí y su Patrona", obra aún de consulta obligada. Estuvo en Algemesí de 1904 a 1913. Y la novena breve a la Virgen de la Salud, tan reeditada en estampas, firmada M. B. Y la novena a San Onofre. Pasó después a Valencia, Allí continuó investigando y publicó algún estudio histórico sobre la Virgen de Gracia en San Agustín. También en prensa de la época hay artículos suyos.
   Otro gran olvidado es D. Rodrigo Aguirre y Perelló, presbítero organista, nacido en Carlet. Falleció en 1914, y su funeral fue multitudinario. Escribió numerosas composiciones, letra y música, siempre en Algemesí, para cofradías, asociaciones, gozos e himnos. Publicó también un librito con la Novena a Santa Rosalía, venerada en la villa de Algemesí, en 1910. Gran parte de su obra se perdió en el saqueo de la Casa Abadía en 1936.


   D. Antonio Asensi Baldoví, nacido en 1865, presbítero, canónigo, rector del seminario en Segorbe. Escribió tratados de teología destinados a los seminaristas ("El reino de Dios y su justicia", 1924), y otro libro sobre religión y moral publicado postumamente, en 1932. También publicó en la revista de la Coronación un cuento en valenciano, Cartes d'un emigrant. Era tío de D. Bernardo Asensi Cubells, presbítero, hoy Siervo de Dios, a quien muchos aún recuerdan (falleció en 1962). D. Bernardo Asensi fue uno de los fundadores de las Misioneras de la Divina Providencia. escribió la biografía de la Señora Pepa (una joya de libro), y varios libritos de tema espiritual.
   D. Enrique Pérez Thous, párroco de 1913 a 1921. Fundador del Sindicato Católico, origen de la actual Cooperativa. Publicó una biografía de la Señora Pepa en la Revista Catequística de Valladolid en 1921, y en 1924, con D. José Bau Burguet, una Vida de Santa Rosalía. Colaboró en la revista de la Coronación.


   Un personaje interesante es Juan Barberá Camarasa. Nacido en 1883, se dedicó a diversos trabajos. Fue, entre otras cosas, fotógrafo, de los pocos que hubo a principios del XX. Publicó dos libros, "Los artistas sin arte" y "La ciudad maravilla de la Ribera", crónicas entre satíricas y filosóficas de la vida del Algemesí de la época (años 20 - 30), por donde discurren personajes que serían bien reconocibles, anécdotas, sucesos reales y curiosidades varias, ente la realidad y la ficción...


   D. Manuel Ros Ruíz, de Valencia, maestro en Algemesí entre 1915 y 1926. Escribió la obrita de teatro La Verche de la Salut, con motivo de la Coronación en 1925. Era de la sociedad Nuevo Club, fundada en Algemesí en 1917. Pasó después a Carcagente, donde dirigió una revista del colegio. Y luego a Castellón. Falleció en 1970.


   Y una mujer, que es la excepción, la única que encontramos, aparte de esporádicas colaboraciones femeninas en publicaciones locales. Vicenta Ferrer Niclós, nacida en 1892, fue cofundadora de las Misioneras de la Divina Providencia. Publicó en 1963 el librito Máximas espirituales, muy reeeditado. Firmaba como "V. Ferrer, misionera de la Divina Providencia". Publicó también la primera biografía de D. Bernardo Asensi, en 1965.





   La portada del libro que unos ocho años costó terminar, y hubiera necesitado más tiempo, y más páginas, y más fotografías, (¿qué es un libro sobre personajes sin fotos?).
   Y nos encontramos sorpresas. Detrás de alguno andamos todavía, buscando datos por la prensa antigua. Es lo que hay.

   Hasta aquí los personajes nacidos antes de 1900.
   Dejamos el resto para otra ocasión, que mucho nos* hemos extendido ya...



   *Nota: En este Blog, el plural suele ser mayestático...


   Fuente: Alicia Bueno Ortega y María Nieves Bueno Ortega. Memoria escrita d'Algemesí (1552 - 1930). Col.lecció Algadins, 19. Algemesí, 2009.




domingo, 4 de marzo de 2018

Mosén Gaspar Silvestre, notas biográficas






La Iglesia de Sant Jaume y la Plaza Mayor presentaban en el siglo XIX un aspecto bastante distinto al actual.
Más o menos así se vería en tiempos del párroco D. Gaspar Silvestre.





   Fue D. Gaspar Silvestre párroco de San Jaime entre 1833 y 1860. Confesor de la Beata Josefa Naval, dejó importante huella en la Iglesia y el pueblo de Algemesí. Falleció el 3 de marzo de 1860.
   Su actividad como párroco de San Jaime se desarrolló en los complicados años del siglo XIX, en los que hubo varias epidemias de cólera morbo y tifoideas, se produjo la Primera Guerra Carlista, se estableció en Algemesí el alumbrado público, se celebraron las fiestas del Sexto Centenario de la Mare de Déu de la Salut, hubo pedrisco, avenidas del Júcar, y diversos problemas en la agricultura y en la cosecha de la seda... 


 Don Miguel Belda le dedicó en su libro de 1908 esta breve nota biográfica:

   "Fué el Dr. D. Gaspar Silvestre hijo de la villa de Bocairente y tomó posesión del curato de Algemesí en julio de 1833.
   Durante su gobierno realizó mejoras muy notables en la parroquia, entre ellas la obra del púlpito, que es de mármoles primorosamente labrados, las graderías del altar mayor y la cajonería de la sacristía principal. Fué muy celoso de la salvación de las almas, demostrando especial cuidado en la asistencia de los enfermos y de los pobres. Por ésto y por haber muerto aquí, estando al frente de la parroquia, vive en la memoria de los feligreses, que todavía recuerdan su celo y sus virtudes.
   Murió el día 3 de Marzo de 1860."




   En la obra inédita "Hijos ilustres de Algemesí", D. Francisco Roca Traver hace un recorrido más amplio en la biografía del sacerdote, con algunas curiosidades sobre su labor en Algemesí, y sobre el propio Algemesí de aquellos años:
  
   "Fue cura párroco de la Iglesia de San Jaime de Algemesí y en su tiempo tuvo gran predicamento, siendo muy querido de la población entera por lo que vamos a contar de él.

   Fue un gran aficionado a la farmacopea, había estudiado la obtención de la quinina y viendo las propiedades curativas de este alcaloide, se enseñó a extraerle la quina (...) a los enfermos de tercianas y cuartanas, enfermedades endémicas en el pueblo.
    En este momento le prestaba ayuda todo el pueblo, al comprobar que con su tratamiento iba claudicando el paludismo. Pero en junio de 1840 salía una ley que prohibía a cualquier persona que no fuera farmacéutico la venta de ninguna clase de medicina. Es curioso resaltar que, de los dos "boticarios" que había en el pueblo, el uno le prestaba su mortero y el mazo con el fin de picar la quina; y el otro le pedía el producto para un familiar. La competencia del cura y la pulcritud de las operaciones de extracción eran manifiestas, el fin era la caridad y la salud pública.
   Su pericia en el conocimiento de las cualidades y dosificación de la quina hacía que vinieran a consultarle forasteros; sin embargo, el Subdelegado Subalterno de Farmacia de Alberique, el 12 de diciembre de 1841, prevenía al Ayuntamiento de Algemesí que le requisara seguidamente los morteros y demás artilugios de que se servía el cura y que se le impusiera, además, una multa de 500 ducados, en caso de que reincidiera en la venta de la quinina.
   El Ayuntamiento, al recibir tal notificación, se dirige al Gobernador, manifestando que el bien del cura es para el pueblo y que no vé mal alguno en ello sino que da la quinina a la gente necesitada y aún añaden que los médicos le han alabado la pulcritud de su trabajo. Es más, el vecindario podría resentirse si no le alcanza la ayuda del Cura. El 10 de enero de 1842 el Gobernador contestaba diciendo que mientras el Sr. Cura no hiciera ninguna ganancia con la quina no podía impedírsele hacer el bien.

   Pero es que tenemos constancia de que su prestigio ante el pueblo pudo, en muchas ocasiones, aliviar y aún evitar difíciles cuestiones para el vecindario. Recordemos una:
   En 1844 el Ayuntamiento, previo el asesoramiento de personas expertas, había ido personalmente a prohibir y hacer cumplir la orden de no poner paradas -"peixcar al caldero"- en la acequia madre, ni tampoco quitar las que estuvieran debidamente dispuestas. En aquel asesoramiento intervino el entonces encargado del Señorío de Pardines, José Esteve Castell y con él fue nuestro mosén Gaspar. Era cuestión por demás espinosa y difícil de hacer cumplir, a satisfacción de todos; solamente el celo y el prestigio de nuestro sacerdote pudo acabar con tantos intereses encontrados.

   En otra ocasión se procedía a la recepción de bolsas concernientes al riego de las acequias. A este acto solía acudir el cura de la parroquia, juntamente con el receptor de aquellas; en esta vez era Vicente Mascó, a quien acompañaba un representante del ayuntamiento, que solía ser un concejal. Pues bien, éste manifestó que había sido insultado, denigrado y menospreciado por algunos propietarios de tierras lindantes con las acequias. El Ayuntamiento, como era natural, impuso a los contraventores una multa de 100 reales, aparte de la oportuna reconvención: allí hubo una disputa acaloradísima, sosteniendo que como colindantes estaban en su derecho de pescar en la parte de la acequia que les era fronteriza. ¿A dónde hubieran ido a parar si allí no hubiera estado mosén Gaspar? Apaciguó ánimos, se llevó a los castigados y prometió concordia. No lo consiguió completamente pero al menos aquelos tres exaltados, escuchando su exhortación, hicieron sumisión a la autoridad y ejecutaron su mandato. Se les quitó la pena y el Ayuntamiento fue sostenido en su derecho antiguo.

   Gozaba plenamente de la confianza de todo el pueblo. En 1849, en una reforma administrativa del Hospital, dictada por el Ayuntamiento, se le elige como interventor de aquella Institución, antes cofradía. Y como a tal interventor resuelve un caso litigioso con un vecino de Algemesí que había comprado el huerto al Convento: el Ayuntamiento le dará un voto de gracias por su prudente gestión.

   Y junto con todo ello era un sacerdote modelo, celoso de su ministerio, de fácil palabra, como nos lo prueba el hecho de que el municipio, en repetidas ocasiones, no quier encargar a un foráneo la predicación de fiestas señaladas, sino que se encarga de ello mosén Gaspar.

   En 1851, habiéndose de hacer obras en la Casa de la Enseñanza, considerando lo bien que lo había hecho en las del Hospital, se le encomienda la administración y la dirección de aquel trabajo, conjuntamente con el concejal Niclós.

   Fue un hombre prudente, de gran tino y gran corazón, que se entregó con entusiasmo a toda labor que se le encomendara, profundamente vinculado a los problemas del pueblo y enamorado de su ministerio (...). El pueblo lo recordó largamente."








   Queríamos recordar la figura del párroco de San Jaime D. Gaspar Silvestre, con la nota escrita por D. Miguel Belda, y este interesante texto escrito por el que fuera profesor del Instituto de Algemesí, historiador, y académico de la Real Academia de Cultura Valenciana D. Francisco Roca Traver, que falleció el pasado 2 de marzo. El texto pertenece a su obra "Hijos ilustres de Algemesí" (1962). La información que aporta remite al Archivo Municipal de Algemesí.



domingo, 3 de septiembre de 2017

Prensa en Algemesí. La Ribera, Semanario Inofensivo, 1917






La Ribera, Semanario Inofensivo.
Año I. Algemesí, 8 de julio de 1917, Núm. 1.
Redacción y administración "Nuevo Club".
Número suelto 5 cénts.






   A pesar de la abundancia de prensa local, en toda España, incluso en pueblos pequeños, semanarios y revistas de todo tipo, especialmente de carácter religioso, satírico, o político, y en Valencia muchos bilingües, a principios del siglo XX en Algemesí sólo hemos encontrado once publicaciones, la mayoría de corta vida.
   Una de ellas es La Ribera, Semanario Inofensivo, que se publicó hace ahora cien años, entre julio y agosto de 1917. El primer número es del 8 de julio, y el último del 18 de agosto. Se editaba en la imprenta Hijos de Muñoz de Alzira.
   Tenía intereses aparentemente más culturales que políticos, según se decía en su declaración de intenciones, pero en realidad muchos de los artículos hacían referencia a temas políticos y sociales, en unos años de especial crisis en España y Europa, en el marco de la Primera Guerra Mundial. El año 1917 fue complicado, y todo ello se refleja en esta publicación.


   Los textos estaban escritos mayoritariamente en castellano, y solo dos en valenciano, ambos escritos por D. Manuel Ros Ruiz (Valencia 1890 - 1970), maestro en Algemesí (que será años después autor de la obra de teatro La Verche de la Salut, estrenada con motivo de la Coronación en 1925, y de quien ya hablamos en este Blog): se trata de una poesía y la crónica de la fiesta del Cristo. No hemos podido consultar dos de los ejemplares de la revista, así que pudo haber alguno más en valenciano.
   La Ribera surge a partir de la sociedad Nuevo Club, fundada en 1914 como sociedad cultural y recreativa, con secciones dedicadas a la literatura, música, pintura, teatro y fiestas. El presidente era Silverio Terol. Los colaboradores de La Ribera firmaban habitualmente con pseudónimos y siglas, a veces solo ponía sin más "la redacción". Podemos citar a Yossi-Hito, Roberto Delfín, Manuel Ros Ruíz, E. F. F, (Emilio Ferragud), Diomedes, Fernando Narbón, B. L., L. I. P., Silvio Bazán, Un Regionalista, Veritas, Eneas, y E. Ballester.


   Solían publicar artículos de opinión, acerca de la crisis española, el problema agrícola, la necesidad del ferrocarril a Cullera, la guerra mundial, la censura, el regionalismo, los jóvenes artistas valencianos... Y también crónica local, poesías y narraciones, crónica de fiestas, junto con la programación de cine del Círculo Católico y del Teatro Jaimista, o los conciertos del banda de música que dirigía D. Carlos Castañer...


   Proporciona algunas informaciones interesantes, como la existencia de una compañía de teatro infantil en Algemesí, o la inauguración de una escuela militar.
   En el número del 11 de agosto informaban de la muerte de un jóven regionalista y poeta de Algemesí, Pepe Serrano Asensi, que había obtenido un premio en juegos florales.
   En el número 6 de la revista, D. Manuel Ros convocaba a la sección de literatura para tratar "asuntos de vital interés relacionados con nuestro periódico". Y parece ser que ya sólo se publicó un número más.







Portada del primer número de la publicación, del 8 de julio de 1917.





   Fuentes y bibliografía:
   La Ribera, Semanario Inofensivo. Algemesí, 1917.
   Alicia y María Nieves Bueno Ortega: Memoria escrita d'Algemesí. Algemesí, 2009.


   Sobre D. Manuel Ros Ruíz puede consultarse: