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domingo, 9 de noviembre de 2025

Josefa Naval Girbés, santidad y espiritualidad

 







          © María Nieves Bueno Ortega, 2025


     Se ha celebrado en Algemesí la fiesta de Beata Josefa Naval Girbés, la Señora Pepa, virgen seglar carmelita, 1820-1893.
   Resumimos algunos aspectos de su espiritualidad, ya comentados aquí en otras ocasiones, basándonos fundamentalmente en la biografía escrita por el Siervo de Dios D. Bernardo Asensi, presbítero, que recogió los testimonios de sus discípulas.


     Porque lo más importante de la Señora Pepa no son los milagros atribuidos a su intercesión, que son muchos, sino sus enseñanzas, su modo de vida, y cómo es hoy en día un modelo de santidad.
   La oración, la Misa diaria, la adoración Eucarística, amor a la Parroquia, obediencia a los sacerdotes, humildad, amor al prójimo, permanecer en presencia de Dios, eran la base de las enseñanzas de Josefa Naval Girbés a las jóvenes que reunía en su casa, donde, entre los bordados, Josefa evangelizaba.
   "En vuestra casa, sed ángeles de paz, adelantaos a tomar los trabajos menos gratos, pero sin demostrar que os mortificáis", les decía. Y algo más difícil: "Deixeu perdre", es decir, callar y no defenderse cuando, por ejemplo, se os acuse sin razón. O "Hemos de agradar a Dios y no al mundo".
   En casa de la Señora Pepa "el trabajo iba acompañado de rezos, jaculatorias y cánticos piadosos": rezo del Trisagio, Vía-Crucis, Dolores de la Virgen, Dolores y Gozos de San José, el Ángelus a las doce, y por la tarde rezo del Rosario, puntos de la Doctrina Cristiana, del Evangelio, lectura de vidas de Santos... Y no quería caras tristes, al contrario, según testimonio de una discípula "en aquella casa se respiraba una atmósfera de fe, piedad y virtud cristiana, y sobre todo de alegría y caridad".
   Esas enseñanzas dieron abundantes frutos, tanto vocaciones a la vida consagrada, religiosas y como vírgenes seglares, y también al matrimonio cristiano.


   ¿No recuerda todo esto al camino de la infancia espiritual de Santa Teresa del Niño Jesús, Carmelita Descalza, y a los consejos de la propia Santa Teresa de Jesús? Decía Santa Teresa de Lisieux en el Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso: "Oh, Dios mío, Trinidad Bienaventurada, deseo amaros y haceros amar, trabajar por la glorificación de la Santa Iglesia, salvando las almas que están en la tierra y librar a las que sufren en el Purgatorio..."
   O la oración de Santa Isabel de la Trinidad, Carmelita Descalza: "Dios mío, ayudadme. No sólo quiero salvar mi alma, deseo también conquistaros otras. Vos sabéis cuánto me consume este deseo. Y estaría dispuesta a morir mil veces para ganaros una sola alma".
   Para Santa Teresa de Jesús, la oración es trato de amistad "estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama", y ese deseo de glorificar a Dios lleva querer que las otras almas también le conozcan y se salven.
   Y "Almas para Dios" fue el lema de Beata Josefa Naval. Josefa no llegó a conocer a Santa Teresita ni a Santa Isabel de la Trinidad, pero sí leyó muchas vidas de santos, que la inspiraron. Por citar sólo uno, tenía gran devoción a Beata Inés de Benigánim, Agustina Descalza.
   La espiritualidad de la Señora Pepa está impregnada del espíritu de la Orden de Nuestra Señora del Carmen, a cuya Tercera Orden, el Carmelo Seglar, pertenecía (llevaba el Escapulario del Carmen, y fue enterrada con el hábito Carmelita). En Algemesí, la Hermandad del Carmen y Santa Teresa se fundó en 1854.



   Hemos leído que tuvo Josefa amistad con Beata Teresa Ferragud Roig (Algemesí, 1853), mártir en 1936, cuyas hijas mayores frecuentaron la casa de Josefa (cuatro de sus hijas, que fueron mártires y hoy Beatas, eran monjas de clausura: Mª Jesús, Mª Verónica y Mª Felicidad, Clarisas Capuchinas, y Josefa de la Purificación Masiá, Agustina Descalza).
   Fueron discípulas de Josefa las Beatas mártires Cistercienses del Monasterio de Fons Salutis, Madres Micaela Baldoví y Natividad Medes. Este año, la fiesta externa de la Señora Pepa coincide con la fecha del asesinato de Beata Madre Micaela Baldoví, el 9 de noviembre de 1936 (que queremos recordar también, con un Short en YouTube).


   Para la Señora Pepa, el camino a la santidad pasaba por amar a Dios y al prójimo (el mandamiento fundamental), atención a enfermos y necesitados, la humildad (amar, obedecer, sufrir y callar), oración constante, confianza filial y absoluta en Dios y en Su voluntad. Así, el camino espiritual que propone no puede ser otro que el de la Cruz.
   Y confianza filial en Dios, desde la humildad. Decía: "La confianza se apoya en lo que Dios es y no en lo que somos nosotras".
   Bajo el amparo de la Santísima Virgen: animaba a acudir a Ella en todo momento.


   De Josefa Naval Girbés dijo el Siervo de Dios D. Bernardo Asensi, presbítero (Algemesí, 1889-1962): "Su vida era santa por medio del trabajo humilde y ordinario, sublimado por el amor a Cristo, Redentor y modelo. Por eso su espíritu es asequible a todos los que quieran ser consecuentes con la fe".
   Así evangelizaba la Señora Pepa a aquellas jóvenes, y así nos ha legado sus enseñanzas, que son igualmente válidas para hoy en día.
   Roguemos por su canonización, si es voluntad de Dios...

   



"Almas para Dios"

"Nada para mí y todo para Dios"

"Acudamos a la Santísima Virgen para que
nos enseñe y ayude a ser fieles a Dios"

(María Josefa Naval Girbés)






Short
Beata Josefa Naval Girbés, la Señora Pepa.
Virgen seglar Carmelita.
Algemesí (Valencia), 1820-1893

Ver en YouTube:




Short
Beata Mártir Madre Micaela Baldoví, Cisterciense en Fons Salutis. Algemesí (Valencia), 1869-1936

Ver en YouTube:





   Pueden consultarse, entre otras entradas:
   




Flor Parroquial, 2025.




Flor Parroquial, 2025. Himne a la Beata Josefa Naval

   Dirección Postal: para enviar por correo y pedir estampas, impresos o biografías de la Beata Josefa Naval Girbés, dirigirse a "Casa de la Beata", C/ Berca, 20, o a la Parroquia San Jaime Apóstol, 46680, Algemesí (Valencia) España.


   De vez en cuando la llamamos sólo Josefa Naval Girbés, María Josefa o Señora Pepa, hoy Beata, pero, si Dios quiere, algún día Santa...




   Bibliografía consultada:
   Flor Parroquial. Bernardo Asensi Cubells, Pbro. Valencia, 1957.
   Cartas desconocidas de una familia mártir. María Teresa y sus hijas. Salvador David (presbítero). Madrid, 2025.
   Algemesí en la Memoria







(No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



miércoles, 6 de noviembre de 2019

Josefa Naval Girbés, modelo de santidad







"Sed humildes y recogidas, llevad presencia de Dios y deixeu perdre"
(Beata Josefa Naval Girbés, virgen seglar. Algemesí 1820-1893)






      María Nieves Bueno Ortega. Noviembre, 2019.


   No son los muchos milagros atribuidos a la intercesión de la Señora Pepa lo más importante de nuestra Beata. Es más importante su enseñanza, su modo de vida, y cómo puede ser para hoy en día un modelo de santidad.
   Preguntada por sus discípulas sobre cuál era la manera de santificarse, les decía Josefa: "Lo principal para santificarnos es amar, sufrir y ceder."
   Amar: cumplir el deber y obedecer a la voluntad de Dios.
   Sufrir: Porque cuando no se obedece es por falta de sacrificio.
   Ceder: Callar aún teniendo razón, no defenderse, aunque se quede mal sin tener culpa. Como ella decía: "Deixeu perdre".
   En resumen: amar al prójimo, amarle cuando nos hace daño, obedecer, callar aún teniendo razón, espíritu de humildad. Todo esto enseñaba Josefa a sus discípulas, además de las labores y bordados, que tan bien se le daban. Por eso es Josefa modelo de santidad sencilla, en el sacrificio de la vida diaria, ofreciendo la cruz cotidiana por amor a Dios. Un modelo a seguir, perfectamente válido para el momento presente.



   Todo ello con un gran espíritu de oración, manteniendo presencia de Dios en medio de sus ocupaciones cotidianas. Como explicaba muy acertadamente el Siervo de Dios D. Bernardo Asensi Cubells, presbítero, en su biografía de la Señora Pepa:

   "Manifestaba Josefa el regalado sustento de su espíritu en sus largas horas de recogimiento interior.
   A tal punto había llegado su alma en el trato y amor a Dios.
   Podemos decir, pues, que vivía la perfecta caridad, que no es un amor interesado, sino una verdadera amistad, mediante la cual amaba a Dios por el amor de Él mismo, en consideración a su bondad soberanamente amable. Y al mismo tiempo le emocionaba el pensar que Dios nos ama con amor eterno; y le gustaba comentar con sus discípulas las grandes pruebas de amor que Dios nos tiene dadas, con las que atrae a Sí al alma fiel, y hace que le ame sobre todas las cosas...
   Por lo mismo exclamaba entre sus discípulas: ¡Amor, amor y siempre amor!... ¡Amar, amar y sufrir!..."
   (Flor Parroquial. Bernardo Asensi Cubells, Pbro. Valencia, 1957)



   La fiesta litúrgica, el 6 de noviembre. Seguida de Tríduo y, el día 10, Misa solemne y procesión.





   "Contemplemos a la Beata Josefa Naval como un modelo de vida para todos nosotros llamados a vivir la santidad como ella la vivió desde la vida diaria entregada por todos."




"Algemesí et proclama
la seua Flor Parroquial...
Protegiu nos des del Cel
gloriosa Pepa Naval"







   (No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utilice contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega. Nosotros aún no tenemos la humildad de la Señora Pepa, ciertamente.)



sábado, 7 de octubre de 2017

D. Pascual Ferrer y la reforma del Altar de la Virgen del Rosario en la iglesia del Convent






Antiguo Altar de la Virgen del Rosario en la iglesia del ex convento de Dominicos de San Vicent Ferrer.





   Ya hemos comentado en alguna ocasión cómo era este altar de Nuestra Señora del Rosario, de la lamentablemente destruida iglesia del Convento. Esta pequeña capilla se conserva actualmente, es todo lo que quedó de la iglesia, aunque muy transformada. Vemos aquí el altar antiguo un poco más de cerca, en detalle, aunque la imagen no es demasiado clara...
   A principios del XX la iglesia del Convent estaba en un estado deplorable. El hoy Beato mártir presbítero D. Pascual Ferrer se ocupó de la restauración de la iglesia, allá por los años 20, contando con el apoyo de los feligreses.


   En la biografía de Don Pascual Ferrer, escrita por D. José Zahonero Vivó y publicada en 1965, hay interesantes datos sobre este altar en concreto y la imagen de la Virgen, que reproducimos:

   "En la otra parte de la nave la primera capilla era la del Rosario. Antes era capilla de la Comunión, pero como estaba tan cerca de la calle y por ello muy ruidosa y expuesta a irreverencias, don Pascual trasladó el reservado al centro de la iglesia (...) Y entonces este altar, dedicado a la Santísima Virgen del Rosario, fue uno de los más mimados por la piedad del sacerdote y de los fieles. El retablo, magnífico, sólo se pulió; pero toda la capilla fue pavimentada suntuosamente, restaurándose el retablo de san Pío V y adornando la capilla con las monumentales farolas del Rosario público, muy artísticas. Destaca esta reforma porque precisamente era este altar uno de los más abandonados, hasta el extremo de que era un nido de ratones, hasta dentro de la imagen, y además tenía un aspecto de incunia y sordidez. Con la reforma dicha y con la iluminación de una inmensa cantidad de lámparas la capilla era una ascua de oro y la Felicitación Sabatina de los sábados y los demás cultos, muy numerosos, a la Santísima Virgen, eran ocasiones reiteradas para el aumento progresivo de la devoción. (...)"


   Don Pascual Ferrer se ocupó también personalmente de procurar la restauración de la Imagen de Nuestra Señora del Rosario, que por lo que dice el texto, era una escultura de vestir:
   
   "La imagen de la Virgen del Rosario - devoción que tanto prestigió - andaba a tenor de todo, en cuanto a decoro. Pero especialmente, su traje era algo lamentabilísimo; a más de viejo y deslucido, todo roído por los ratones. El les intimó con todo fervor y hasta con suspiros: "Todas vestidas con lujo, y nuestra madre, la Virgen, sin vestido apenas... ¿No tenéis nada para Ella, con tanto como os sobra o gastais en vestir?" Caló tan honda la requisitoria, que una señora, doña Purificación Rubio, Viuda de Lago, fuese al momento a su casa y regresó con una cartera llena de monedas, diciéndole: - "Tómelo usted, y coja cuanto quiera o necesite" -. Pero don Pascual, dando todo un curso de prudencia y santa sagacidad, contestó: - "No, gracias: lléveselo a casa; y, cuando yo no tenga más remedio y lo necesite, iré a ella y, delante de sus hijas, se lo pediré para la Virgen" -. El epílogo de este proceso espléndido: La Virgen tuvo no solamente un rico traje, túnica rosa y manto azul recamado con rosas de oro; sino también un soberbio enrayado con flores y luces."





   Bibliografía: José Zahonero Vivó, Pbro.. "Un siervo fiel,. Rvdo, Don J. R. Pascual Ferrer Botella, Pbro.". Valencia, 1965.




domingo, 6 de noviembre de 2016

Enseñanzas de la Beata Josefa Naval Girbés (II)






Beata Josefa Naval Girbés, la Señora Pepa.
Este dibujo es su retrato más fidedigno, ya que no existen fotografías...





   Frases y enseñanzas de la Señora Pepa, según testimonios de sus discípulas, recogidas en su biografía, Flor Parroquial, escrita por el Siervo de Dios D. Bernardo Asensi, Pbro.:


   Lo más grande para Dios es un alma que se entrega e Él por amor y le deja hacer con fidelidad.

   Acudamos para todo a la Sma. Virgen con amor y filial confianza.

   Llevad presencia de Dios, trabajando y sufriendo por amor.

   Pedid mucho a Dios la humildad de corazón. 


   Cuando alguien os ocasione alguna contrariedad, molestia o sufrimiento, no busquéis el desahogo, contándolo a otra persona para que os consuele dándoos la razón, sino sabed sufrir, callar y aprovechar lo que Dios os envía.

      Aprended a hablar con Dios sin palabras,  y haced de esta manera un rato de oración por la mañana y por la noche.

   Amemos la Iglesia de Jesucristo, a la que pertenecemos, y recibamos los medios que tiene de perdón y gracia y de santificación.

(Se continuará)



   Puede verse también:
   Enseñanzas de la Beata Josefa Naval Girbés
   Algemesí. Espiritualidad de la Beata Josefa Naval Girbés






   Monumento a la Beata Josefa Naval Girbés, hermosa obra de Leonardo Borrás (1994), en la Porta del Aire de la Basílica parroquial de San Jaime.






   Programa del Tríduo y Fiesta de la Beata Josefa Naval Girbés 2016, que incluye un texto sobre el apostolado de los laicos del Concilio Vaticano II.




domingo, 30 de octubre de 2016

Fiesta de los Beatos Mártires de Algemesí 2016






   Beatas Mª Teresa Ferragud Roig e hijas, Sor Mª Jesús, Sor Mª Verónica y Sor Mª Felicidad Masiá Ferragud, Clarisas Capuchinas, y Sor Josefa de la Purificación, Agustina Descalza. 25 de octubre de 1936.





    Beatas Cistercienses del Monasterio de Fons Salutis Madre María Micaela Baldoví Trull, 9 de noviembre de 1936, y Madre María de la Natividad Medes Ferrís. 12 de noviembre de 1936.





Beato P. Juan Bautista Ferrís Llópis, Cisterciense en la Abadía de Viaceli. 4 de diciembre de 1936.






Beato P. José Ferrer Esteve, de las Escuelas Pías. 9 de diciembre de 1936.






Beato P. José Ramón Pascual Ferrer Botella, Pbro. 24 de septiembre de 1936.






Beato José Medes Ferrís. 12 de noviembre de 1936.






Beato José Ramón Ferragud Girbés. 24 de septiembre de 1936.




   Hemos reunido aquí a los Beatos Mártires de Algemesí (hay también otros mártires aún en proceso de beatificación) ya que este año se cumple el 80 aniversario. Unas imágenes de la fiesta celebrada en la Parroquia de San Pío X el día 29.  La Capilla de la Comunión, y un momento de la Misa solemne:







   Pueden consultarse algunas de sus biografías en la etiqueta Santos y Beatos




sábado, 3 de octubre de 2015

Beatificación de los Martires de Viaceli y Fons Salutis. Santander, sábado 3 de octubre de 2015

  





  
Icono del los Beatos Mártires de Viaceli y Fons Salutis,
y Programa de actos de la Beatificación.
Fuente: Abadía Cisterciense de Viaceli, Cóbreces (Cantabria).





CELEBRACIONES:

   Día 3 de octubre, en la Catedral de Santander 12:00: Ceremonia y Misa de Beatificación, presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
   Día 9 de octubre: Vísperas solemnes en la Abadía de Viaceli para la veneración de las reliquias de los Mártires y colocación de las mismas en la iglesia de la Abadía: 18:00.
   Día 10 de octubre: Misa de Acción de Gracias, presidida por el Obispo de la Diócesis. D. Manuel García Monge.


   Según se indica en la web de Arzobispado de Valencia, en Algemesí se celebrará una Misa de Acción de Gracias el 15 de noviembre, y visita al monasterio de Fons Salutis, donde están enterradas Madre Micaela y Madre Natividad.





Monasterio de Fons Salutis en 1927.




Vista general de la Abadía de Viaceli en 1909
La Construcción Moderna. Biblioteca Nacional




   Pueden consultarse unas breves biografías en este mismo Blog en:



   También puede consultarse la etiqueta Fons Salutis











jueves, 27 de agosto de 2015

Siervo de Dios P. Ricardo Pelufo Esteve

 
 
 
  

 
 


 
    El Siervo de Dios, P. Ricardo Pelufo Esteve nació en Algemesí en 1885, ingresó en la Orden Franciscana, y se ordenó en 1909. Entre otros cargos, hacia 1923 era Rector en Teruel, de donde pasó al Colegio de la Concepción de Onteniente. Definidor Provincial y Vicario en 1927, Custodio de la Seráfica Provincia de Valencia en 1931, en el Convento de San Lorenzo de la capital.
   Fue asesinado en Villanueva de Castellón, 27 de agosto de 1936. Sus restos fueron trasladados a Algemesí en 1945.
   Tras la fase diocesana del Proceso, la Causa del "Siervo de Dios Ricardo Pelufo Esteve y 43 compañeros mártires" se encuentra ya en Roma, en la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos.



 
   Reproducimos aquí dos artículos biográficos que se publicaron el la revista Acción Antoniana en 1945 y 1946:
 
 
 
"La Orden Franciscana y Algemesí tributaron honras póstumas a los restos del P. Ricardo Pelufo
 
 
El Rdo. P. Pelufo fue durante muchos años una de las figuras más salientes de la Provincia franciscana de Valencia, en la que desempeñó los cargos de Ministro Provincial, Custodio, Definidor y Rector de los Colegios de Onteniente Y Teruel. Asesinado durante el trágico verano del año 36, sus restos permanecieron en el cementerio de Villanueva de Castellón hasta el día 7 de febrero, en que fueron trasladados a Algemesí, su pueblo natal.
Al acto se sumó la población toda, enlutando los balcones con colgaduras blancas y crespones negros. La Orden Franciscana, representada por el muy reverendo P. Luis Colomer, Ministro Provincial, y por varios religiosos de las Comunidades de Onteniente, Carcagente y Valencia, con el clero de Algemesí, tributaron a los restos del P. Pelufo solemnísimas honras fúnebres, presididas por otra gran figura de los franciscanos, el Obispo de Teruel, Excmo. y Rmo. Fr. León Villuendas.

El clero parroquial, los franciscanos, el señor Obispo de Teruel, revestido de pontifical; el Ayuntamiento y jerarquías bajo mazas, etc., esperaron el féretro a las puertas de la población. Organizada la fúnebre comitiva, se encaminaron a la parroquia de San Jaime, atestada de fieles. Depositada la caja sobre un severo túmulo, se cantó una solemne Misa de Réquiem y un responso. Ofició en la Misa el M. Rdo. P. Luis Colomer; en el responso, el Excmo. Sr. Obispo; en la presidencia familiar el hermano del finado, D. Enrique Pelufo, virtuoso sacerdote del clero de Carcagente.


Acto seguido se organizó otra vez el fúnebre cortejo para acompañar al mártir a la Cripta de los Caídos, que hace unos meses se bendijo. Una gran multitud de fieles siguió tras el féretro, y llegado a la cripta, se rezó un responso, tras el cual el señor Obispo de Teruel, con emoción grandísima, dirigió unas palabras a la multitud, palabras llenas de unción cristiana y amor patrio.
(marzo - abril de 1945)
 
 
 
Año 1927
 
 
 
   Un segundo artículo, de 1946, titulado "Rutas de sangre. Destrucciones y martirios. Convento de San Lorenzo", cuenta además algunos detalles sobre lo ocurrido en Valencia. La residencia de los Superiores de la Provincia franciscana en Valencia, en San Lorenzo, "tuvo que cerrarse el convento el 21 de julio y disolverse su comunidad. En ella hubo cuatro víctimas sacrificadas al furor de la revolución".
   Asimismo, continúa el artículo, "la iglesia quedó despojada de los altares laterales y de todas las imágenes y utensilios del culto, siendo dedicada a almacén de los ingenieros militares. El convento fue convertido en oficinas del XXII Cuerpo del Ejército de Levante, habiendo desaparecido todo cuanto los religiosos dejaron en él.
 De la Biblioteca, formada por 4.000 volúmenes, no quedó rastro alguno y fue convertida en sastrería militar."
 
   Dedica después un apartado al hoy Siervo de Dios, P. Ricardo Pelufo, en el que se narran las circunstancias de su martirio:


 
"P. Ricardo Pelufo, Min Prov.
 
La revolución marxista, al dar muerte a este insigne religioso, dejó huérfana de Padre a la Seráfica Provincia de Valencia precisamente en las horas trágicas del infortunio, en que los religiosos, sin contacto unos con otros y abandonados a su propia suerte, más necesitaban de la unión moral y del consuelo y apoyo de su Superior Provincial. En Valencia, su habitual residencia, le sorprendió el Movimiento, y creyéndose más seguro en Algemesí, su pueblo natal, y poder desde allí controlar a sus religiosos dispersos, marchó en busca de refugio seguro en casa de sus hermanos. Pero a la hora justa de hallarse en compañía de sus familiares, fue descubierto, detenido y asesinado en Villanueva de Castellón, donde apareció su cadáver el 27 de agosto de 1936, contando entonces cincuenta y un años de edad, treinta y cuatro de votos y veintiséis de presbiterado.

Lamentable fue la muerte de este insigne religioso, que a su relativa juventud, virtud acrisolada, dotes de organizador, firmeza de carácter y competencia en la enseñanza, unía el cargo que dignamente desempeñaba de Ministro Provincial, a gusto, satisfacción y aplauso de todos sus súbditos. Sus dotes de gobierno le llevaron a ocupar cargos apenas ordenado de sacerdote. Desempeñó los rectorados de Teruel y Onteniente; regentó la inspectoría y la cátedra en ambos Colegios de enseñanza. Fue igualmente Definidor y Custodio Provincial, y ostentando este último cargo tomó parte, en ausencia del Ministro Provincial por enfermo, en el Capítulo General de la Orden, celebrado en Asís, el año 1933, en la fiesta de Pentecostés. A últimos de noviembre del mismo año fue elevado a la dignidad de Ministro Provincial, en cuyo cargo le sorprendió la muerte, siendo el segundo Ministro de esta Provincia Seráfica que fallece en el desempeño de su oficio.

Su mandato no dio el resultado que se esperaba, dadas las dotes que adornaban al difunto P. Pelufo, por los trastornos políticos que agitaban a España, en que un régimen prerrevolucionario hacía imposible la vida a las Ordenes religiosas y minaba los fundamentos básicos del orden social. Así y todo, dio órdenes acertadas, mantuvo la observancia y disciplina regular y fundó la Comisaría de nuestras Casas de Argentina sujetas a .esta Provincia Regular, y que tuvieron el placer de recibir su visita pastoral el año de 1935.
Dios habrá premiado en el cielo las amarguras que, en su corazón de padre, le ocasionaba la revolución triunfante en esta región de Levante, con el cierre de los conventos y el derrumbamiento de la Seráfica Provincia, que gobernaba a los cincuenta y ocho años justos de su gloriosa restauración.

Encontró la muerte en Villanueva de Castellón, a donde, en unión de su hermano don José, le trasladaron maniatado como un malhechor los milicianos de Algemesí. Se sabe que le hicieron brillantes y tentadoras proposiciones si ofrecía sus servicios y dotes de organizador al comité local, falto de hombres capacitados. Esas proposiciones fueron rechazadas de plano; sin casi oírlas, prefiriendo una muerte cruel y violenta y el derramamiento de su sangre por amor a Dios, a cuantas glorias humanas pudieran proporcionarle en aquellas horas amargas los enemigos de su fe.

No quiso morir de espaldas a sus asesinos, sino de frente a ellos, con los ojos abiertos, la cabeza levantada y los brazos cruzados sobre el pecho. Sus palabras de perdón fueron conmovedoras; pero las últimas que pronunció en este mundo fueron sublimes: "Pido a Dios -dijo- que cada gota de mi sangre sea la semilla de un nuevo religioso franciscano para mi amada Provincia Seráfica de Valencia".

¡Hermosas palabras que el Señor quiera tengan cumplimiento! Su cadáver fue depositado provisionalmente en el cementerio de Villanueva de Castellón, en un nicho particular cedido generosamente por la familia de los señores de Llagaria. Posteriormente, estos restos mortales fueron trasladados con toda solemnidad, el 6 de febrero de 1945, desde Villanueva a Algemesí, con asistencia del Excmo. y Rmo. P. León Villuendas, O.F.M., Obispo de Teruel, connovicio y compañero de estudios del mártir de la fe. Al acto, que constituyó un sentido homenaje a la memoria del llorado P. Pelufo, se asociaron, además del Muy Rdo. P. Luis Colomer, Ministro Provincial entonces de los PP. Franciscanos, y varios religiosos de Valencia, Onteniente y Carcagente, las autoridades, Cleros, Jerarquías e inmensa muchedumbre de dichas localidades de Villanueva de Castellón y Algemesí. Desde esa fecha los restos del P. Pelufo esperan la resurrección universal en la cripta de los caídos de la iglesia parroquial de Algemesí."
(Nº 214 - 215 Octubre - noviembre 1946)



 
"P. Ministro Provincial con su definitorio en 1929. Sentados, de iz a der: PP Lorenzo Pérez, Custodio, Luís Fullana, Min. Prov., Juan Bta Botet, Secretario. De pie: Fernando Fabregat, Luís Colomer, Demetrio Moltó y Ricardo Pelufo."
La Acción Antoniana, 1929. (ofmval.org)
 



   Fuente: Revista La Acción Antoniana. Gran parte puede consultarse en ofmval.org.
 
 


domingo, 15 de febrero de 2015

Mártires de Fons Salutis





   

   
   Recordatorios de las Siervas de Dios Madre María Micaela Baldoví Trull (1869 - 1936), Abadesa, y Madre María de la Natividad Medes Ferrís (1880 - 1936), religiosas Mártires del Monasterio Cisterciense de Fons Salutis.






   Ha sido firmado, en 23 de enero, el decreto de martirio del P. Pio Heredia y compañeros mártires de Viaceli, causa en la que están incluidas las religiosas cistercienses mártires de Fons Salutis, así como el Padre Juan Bautista Ferrís Llopis, monje en Viaceli.



  
   Respecto a la Madre Micaela nos limitaremos aquí a seguir la biografía que escribió D. Bernardo Asensi, texto de gran interés, al que poco se puede añadir. El texto en cursiva pertenece a D. Bernardo Asensi.



    Madre Micaela Baldoví Trull, en el siglo María Salud, nació el 28 de abril de 1869, la mayor de cinco hermanos. Falleció pronto su madre, y empezó a frecuentar la casa de la Señora Pepa, llegando a ser una de sus discípulas más íntimas y apreciadas.
   Y un día que estando en casa de la Sierva de Dios, llevada de su vivacidad, se vistió de monja con una compañera suya, y se presentaron a su maestra, ésta dijo a la otra: Tú no serás religiosa, y dirigiéndose a María Salud: Tú, hija mía, sí que serás religiosa y darás mucha gloria a Dios.
   Llegado el tiempo, pidió ingresar en el monasterio cisterciense de Gratia Dei, vulgo Zaydía, de Valencia, a los 22 años.
   Inició fervorosamente su vida religiosa y recibió el santo hábito el 25 de febrero de 1892, trocando su nombre de pila por el de sor María Micaela.
   Un año más tarde hacía su profesión religiosa.
   De ella dijeron quienes la conocieron que fue desde el Noviciado una religiosa ejemplar, practicando con gran fervor todas las virtudes y observancias monásticas, en las que jamás se permitía la menor dispensa...
   Fue elegida superiora entre 1917 y 1921.
   Su deseo era que la comunidad cisterciense de la Zaydía se uniese a la Estrecha Observancia, pero no todas las religiosas estuvieron de acuerdo. Suyo fue el proyecto de fundar un monasterio del Císter en Algemesí, lo que pudo realizarse gracias a la donación de unas tierras por parte de su prima, Doña Victoria Román Giner. La primera piedra se puso en junio de 1925. La autorización de la Santa sede para la salida de clausura camino de la nueva fundación se dio en julio de 1927. Y el 30 de octubre se inauguró el monasterio de Fons Salutis, con la presencia del Abad de Viaceli. Madre Micaela fue la primera Abadesa.
   Los inicios fueron difíciles, en un monasterio inacabado, modestísimo, incluso sin la iglesia, que se construiría décadas más tarde.






Monasterio de Fons Salutis, 1927.



  
   En la noche del 21 de julio de 1936, cuando estaba en el locutorio el capellán P. Domingo van Hout van der Weyden, con la Madre Abadesa y otra religiosa, que velaban a causa de la creciente alarma de esos días, oyeron llamar a la puerta; abrió el padre, y le intiman a que desalojaran el monasterio antes del día siguiente.
   El 22 se celebró la Sta. Misa muy de mañana, a puertas cerradas; se sumieron todas las sagradas formas; y terminada la Misa, se informó a la comunidad de los atropellos acaecidos en Valencia y en otras ciudades, así como la orden terminante del Comité de Algemesí de desalojar el convento.
   Así estaban, cuando llamaron fuertemente a la puerta; eran los revolucionarios, que mandaron con imperio desalojar completamente el local en el espacio de dos horas.
   Fueron saliendo las religiosas por grupos, instalándose provisionalmente en la calle Pedrón, núm. 3. De allí se repartieron por casas particulares de bienhechores y familiares. (...)
  Las imágenes, junto con los ornamentos sagrados y libros de coro, fueron quemados en una hoguera que hicieron delante del monasterio.

   Fons Salutis se utilizó entonces como cárcel, como es sabido.

   La Rvda. madre Micaela estaba refugiada en casa de una hermana suya llamada Encarnación, discípula también de la Sierva de Dios, soltera, de gran virtud y espíritu sobrenatural.
   Allí pasaron juntas tres meses, haciendo vida de convento y de preparación para todo lo que Dios quisiera.

   La Madre Micaela y su hermana Encarnación fueron finalmente detenidas y encerradas en el monasterio. La M. Micaela fue alojada en la misma celda que tuvo de religiosa, cuyas paredes besaba con amor, preparándose para el martirio, que preveía cercano.
   La M. Micaela sufrió en este mes de cárcel lo indecible en los diversos interrogatorios a que la sometieron.
   Por fin, el 9 de noviembre de 1936, fue sacada juntamente con su hermana Encarnación, con el pretexto de llevarlas a ver a sus parientes; pero al salir del convento tomaron dirección contraria, con lo que las dos hermanas se miraron y vieron claramente que les había llegado la hora de su martirio.
   Fueron asesinadas en el cruce de la carretera de Benifayó, en cuyo cementerio fueron enterradas. Sólo después de la guerra se conocieron las circunstancias y el lugar de enterramiento. Desde allí se las trasladó a la Cripta de la Ermita del Cristo de la Agonía, y posteriormente, en 1974, los restos de la Madre Micaela fueron trasladados a la iglesia del Monasterio de Fons Salutis.
   Pueden leerse algunos detalles más sobre su martirio en Mártires de Viaceli 1936 (artículo de Francisco R. de Pascual OCSO., 2014)  donde se explica que tras ser fusiladas "Al amanecer, la Madre Micaela aún estaba viva, agonizante. La remataron machacándole la cabeza." En la biografía escrita por el P. Damián Yáñez se indicaba que los cadáveres de las dos hermanas "aparecieron con la cabeza separada del tronco, lo que hace suponer que fueran decapitadas".
   







 Esquela Recordatorio de los hermanos mártires Medes Ferrís.





   La Madre Natividad, en el siglo Úrsula Medes Ferrís, nació en 1880. Fue también discípula de la Señora Pepa, y era su director espiritual D. Juan Bautista Niclós Esteve, beneficiado de San Jaime, primer confesor del monasterio de Fons Salutis, mártir asimismo, asesinado también en 1936.
   Ingresó en el monasterio de la Zaydía en 1914, tomó hábito en 1915, y pronunció los primeros votos al año siguiente. Se ocupaba de los oficios más humildes. Fue una de las religiosas fundadoras del monasterio de Fons Salutis.
   Al ser desalojadas las religiosas, se refugió en casa de su hermano, el hoy Beato mártir José Medes Ferrís (1885 - 1936), junto con sus dos hermanos, religiosos carmelitas descalzos, Padre Ernesto de la Virgen de la Salud (1890 - 1936) y Hermano Vicente Domingo de la Sagrada Familia 1888 - 1936). El 10 de noviembre de 1936 los cuatro hermanos fueron detenidos y encerrados en Fons Salutis. La noche del 11 al 12 fueron trasladados en varios coches en dirección a Carlet, y asesinados.
   Según se explica en la biografía de la Madre Natividad, ella "cayó en medio de la carretera, y no se dignaron apartarla, por lo que habiendo pasado un camión, la cortó en varios pedazos". 
   Los cuatro hermanos fueron enterrados en el cementerio de La Alcudia de Carlet.
   En 1974, los restos de la Madre Natividad fueron también trasladados a la iglesia del monasterio de Fons Salutis.







Lápida de la sepultura de las Mártires en Fons Salutis.





   Añadimos unas notas publicadas en la prensa de Valencia sobre el ingreso y primeros votos en el Monasterio del Císter de Gratia Dei, Zaidía, de Úrsula Medes Ferrís,  que tomó el nombre de sor María de la Natividad de Santa Úrsula. Participaron el párroco de Algemesí, D. Enrique Pérez Thous, y el director espiritual de la nueva religiosa, D. Juan Bautista Niclós, Beneficiado de San Jaime de Algemesí.





Diario de Valencia, 23 de enero de 1915.



La Correspondencia de Valencia, 22 de enero de 1915.




Diario de Valencia, 31 de enero de 1916.



La Correspondencia de Valencia, 31 de enero de 1916.





   Más información en la web de la Abadía Cisterciense de Viaceli:


   Fuentes y bibliografía:
   P. Damián Yañez: Las mártires de Fons Salutis, 2002.
   Bernardo Asensi: Flor Parroquial, 1957.
   Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
   Cistercium.es



Continuará