Altar Mayor de Sant Jaume durante la Consagración del Año Nuevo.
(Con nuestro agradecimiento a N. O. L. por la fotografía)
© María Nieves Bueno Ortega
El 9 de marzo de 1887 el Boletín Oficial del Arzobispado de Valencia publicaba la Real Orden del Ministerio de Gracia y Justicia con el listado de la provisión de curatos en la Diócesis, en el que se cita a D. José Ramón Ferri y Sancho, nombrado para el curato de término "de San Jaime Mártir de Algemesí". Tomó posesión el 15 de junio de 1887 y fue párroco hasta 1904, cuando pasó a San Nicolás, Valencia.
El párroco Ferri (Canals, 1846-Valencia, 1923) promovió de inmediato la Consagración al Santísimo Sacramento del Año Nuevo en Algemesí el día 1 de enero, ya en 1888. El 1 de enero se celebra actualmente además la Solemnidad de Santa María Madre de Dios.
D. Miguel Belda escribió de este acto de consagración en "Algemesí y su Patrona":
"Merece especial mención, como acto que pone de relieve la piedad de Rvdo. Clero que lo manda celebrar y toda la vida religiosa de Algemesí, la fiesta llamada de la Consagración. Se celebra con extraordinaria solemnidad y con asistencia del Muy Ilustre Municipio, Asociaciones religiosas, sociedades católicas y pueblo, el día primero de año nuevo con el objeto de dar gracias al Todopoderoso por los beneficios recibidos en el año que ha terminado y pedirlos para el que comienza, mediante una Consagración solemne, que hace el párroco desde el altar y que comenta el predicador en el púlpito, después de haber dicho el sermón de gracias, terminando con el canto del Te-Deum.
El sentimiento de gratitud que es el que más ennoblece y dignifica el corazón del hombre, brilla por modo especial en esta fiesta, que durará siempre no tanto porque encarna perfectamente en los sentimientos populares, como porque así lo ofrecieron Clero y pueblo en el templo parroquial, cuando se celebró por primera vez esta fiesta en 1888 al ser preguntados por su piadoso fundador el Rvdo. Cura, D. José Ramón Ferri, de feliz memoria."
Tras unos años sin celebrarse, se recuperó en 1946, siendo párroco D. Juan Belda Gómez.
Actualmente la Consagración se hace en valenciano, y desconocemos si originalmente se realizaba en español o en latín (ya intentaremos informarnos), aunque suponemos que en sería en español, como la oración final a la Mare de Déu de la Salut, para mejor comprensión de los fieles, así como tampoco sabemos si se realizó alguna modificación del texto original al traducirla al valenciano. O si no se tradujo y la Consagración actual es diferente a la del párroco Ferri. Ya añadiremos si hace falta alguna explicación más adelante.
El texto en castellano que añadimos es una traducción aproximada del actual texto valenciano (si es posible, quizás lo pondremos completo en un vídeo). Unos fragmentos:
"Jesús dulcísimo, Redentor del género humano, miradnos arrodillados humildemente en vuestra presencia.
Somos vuestros y vuestros queremos ser. Y, para poder estar más firmemente unidos a Vos, hoy cada uno de nosotros se consagra voluntariamente a vuestro Sagrado Corazón (...)
Reinad, Señor, sobre todos los hijos de Algemesí, no sólo sobre los que nunca se han separado de Vos sino también sobre los hijos pródigos que os han abandonado (...)
Alabado sea el Corazón Divino, por el cual nos ha llegado la Salvación.
A Él la gloria y el honor por todos los siglos de los siglos.
Amen."
Después de las Vísperas y Misa Solemne, y de la adoración del Santísimo Sacramento, expuesto en el Altar Mayor, se traslada el Santísimo al Sagrario en la Capilla de la Comunión, y se despide con el canto del Virolai a la Mare de Déu de la Salut, y una Oración final a la Virgen, del propio párroco Ferri:
"Señora, rendido a vuestras plantas el tributo de nuestra gratitud y nuestro amor, y hechas las peticiones para remedio de nuestras necesidades, todo lo ponemos en vuestras divinas manos, pues como Madre y como providencia amorosa que eres de nosotros, puedes y sabes remediarnos.
Madre de la Salud, por nosotros, por nuestras familias, por nuestro pueblo, por España, por la Iglesia Santa, para que nunca Algemesí sea ingrato ni pierda el divino tesoro de la fe. Ya que eres su Madre cariñosa, mírale propicio, pues tu amor será siempre su salvación.
Amen.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado."
Se despide así el año 2025, en el que se ha celebrado el Centenario de la Coronación Pontificia de la Mare de Déu de la Salut, y comienza el nuevo año, que desde aquí deseamos sea feliz.
Y nuestra gratitud a quienes cada año adornan Sant Jaume con el Belén. Siempre tan bonito...
Puede consultarse también:
(No tiene nada que ver con el tema, y además no sirve de nada, pero no está de más recordar que es de buen gusto y cortesía, cuando se utiliza contenido de, por ejemplo, este blog, añadir el correspondiente enlace, citar la fuente, y no limitarse al copia y pega, etc... Gracias)



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