miércoles, 18 de febrero de 2015

Aniversario del Padre Amadeo López y Bomboí, Escolapio (1917 - 2006)






 

 Padre Amadeo López y Bomboí, de las Escuelas Pías, en una fotografía de la década de los cuarenta.





   El 18 de febrero de 2006 fallecía el recordado Padre Amadeo. Había nacido en Algemesí, en la placeta de la Mare de Déu dels Àngels, en 1917. En una entrada anterior ya contamos algo de su biografía. Añadir que mientras se planteaba su vocación de Escolapio pensó también en entrar en la Cartuja, dato que pocos conocen, pero finalmente ingresó en las Escuelas Pías en 1935.
   También hemos sabido que siendo aún muy joven participó en algún acto político (como se lee en un par de notas publicadas en Las Provincias), pronunciando un discurso en la inauguración del Círculo Carlista de la calle En Sala de Valencia en 1933, en representación de los Carlistas de Algemesí.
   Estuvo como escolapio en lugares como Albarracín, Godelleta, Albacete, Gandía o Valencia, y en 1970 regresó a Algemesí, donde fue director del Colegio, Rector de la comunidad escolapia, Maestro de novicios, y Arcipreste. cesó como rector en 1999.
   Su especialidad en el Colegio eran las matemáticas, pero era además buen versificador, y escribió el llibret de la Falla infantil de las Escuelas Pías de Valencia en 1955, que incluía un sentido poema dedicado a San José, así como el de la Falla de la "Plaça del Capdill" de Algemesí en 1974.
   Entre 1971 y 2005 no faltó su colaboración en los programas de Semana santa de la Cofradía de Nuestra Señora al Pie de la Cruz.

   No queríamos dejar pasar esta fecha sin recordar la figura del Padre Amadeo, tan recordada por quienes le conocimos...





Puede verse también:






domingo, 15 de febrero de 2015

Mártires de Fons Salutis





   

   
   Recordatorios de las Siervas de Dios Madre María Micaela Baldoví Trull (1869 - 1936), Abadesa, y Madre María de la Natividad Medes Ferrís (1880 - 1936), religiosas Mártires del Monasterio Cisterciense de Fons Salutis.






   Ha sido firmado, en 23 de enero, el decreto de martirio del P. Pio Heredia y compañeros mártires de Viaceli, causa en la que están incluidas las religiosas cistercienses mártires de Fons Salutis, así como el Padre Juan Bautista Ferrís Llopis, monje en Viaceli.



  
   Respecto a la Madre Micaela nos limitaremos aquí a seguir la biografía que escribió D. Bernardo Asensi, texto de gran interés, al que poco se puede añadir. El texto en cursiva pertenece a D. Bernardo Asensi.



    Madre Micaela Baldoví Trull, en el siglo María Salud, nació el 28 de abril de 1869, la mayor de cinco hermanos. Falleció pronto su madre, y empezó a frecuentar la casa de la Señora Pepa, llegando a ser una de sus discípulas más íntimas y apreciadas.
   Y un día que estando en casa de la Sierva de Dios, llevada de su vivacidad, se vistió de monja con una compañera suya, y se presentaron a su maestra, ésta dijo a la otra: Tú no serás religiosa, y dirigiéndose a María Salud: Tú, hija mía, sí que serás religiosa y darás mucha gloria a Dios.
   Llegado el tiempo, pidió ingresar en el monasterio cisterciense de Gratia Dei, vulgo Zaydía, de Valencia, a los 22 años.
   Inició fervorosamente su vida religiosa y recibió el santo hábito el 25 de febrero de 1892, trocando su nombre de pila por el de sor María Micaela.
   Un año más tarde hacía su profesión religiosa.
   De ella dijeron quienes la conocieron que fue desde el Noviciado una religiosa ejemplar, practicando con gran fervor todas las virtudes y observancias monásticas, en las que jamás se permitía la menor dispensa...
   Fue elegida superiora entre 1917 y 1921.
   Su deseo era que la comunidad cisterciense de la Zaydía se uniese a la Estrecha Observancia, pero no todas las religiosas estuvieron de acuerdo. Suyo fue el proyecto de fundar un monasterio del Císter en Algemesí, lo que pudo realizarse gracias a la donación de unas tierras por parte de su prima, Doña Victoria Román Giner. La primera piedra se puso en junio de 1925. La autorización de la Santa sede para la salida de clausura camino de la nueva fundación se dio en julio de 1927. Y el 30 de octubre se inauguró el monasterio de Fons Salutis, con la presencia del Abad de Viaceli. Madre Micaela fue la primera Abadesa.
   Los inicios fueron difíciles, en un monasterio inacabado, modestísimo, incluso sin la iglesia, que se construiría décadas más tarde.






Monasterio de Fons Salutis, 1927.



  
   En la noche del 21 de julio de 1936, cuando estaba en el locutorio el capellán P. Domingo van Hout van der Weyden, con la Madre Abadesa y otra religiosa, que velaban a causa de la creciente alarma de esos días, oyeron llamar a la puerta; abrió el padre, y le intiman a que desalojaran el monasterio antes del día siguiente.
   El 22 se celebró la Sta. Misa muy de mañana, a puertas cerradas; se sumieron todas las sagradas formas; y terminada la Misa, se informó a la comunidad de los atropellos acaecidos en Valencia y en otras ciudades, así como la orden terminante del Comité de Algemesí de desalojar el convento.
   Así estaban, cuando llamaron fuertemente a la puerta; eran los revolucionarios, que mandaron con imperio desalojar completamente el local en el espacio de dos horas.
   Fueron saliendo las religiosas por grupos, instalándose provisionalmente en la calle Pedrón, núm. 3. De allí se repartieron por casas particulares de bienhechores y familiares. (...)
  Las imágenes, junto con los ornamentos sagrados y libros de coro, fueron quemados en una hoguera que hicieron delante del monasterio.

   Fons Salutis se utilizó entonces como cárcel, como es sabido.

   La Rvda. madre Micaela estaba refugiada en casa de una hermana suya llamada Encarnación, discípula también de la Sierva de Dios, soltera, de gran virtud y espíritu sobrenatural.
   Allí pasaron juntas tres meses, haciendo vida de convento y de preparación para todo lo que Dios quisiera.

   La Madre Micaela y su hermana Encarnación fueron finalmente detenidas y encerradas en el monasterio. La M. Micaela fue alojada en la misma celda que tuvo de religiosa, cuyas paredes besaba con amor, preparándose para el martirio, que preveía cercano.
   La M. Micaela sufrió en este mes de cárcel lo indecible en los diversos interrogatorios a que la sometieron.
   Por fin, el 9 de noviembre de 1936, fue sacada juntamente con su hermana Encarnación, con el pretexto de llevarlas a ver a sus parientes; pero al salir del convento tomaron dirección contraria, con lo que las dos hermanas se miraron y vieron claramente que les había llegado la hora de su martirio.
   Fueron asesinadas en el cruce de la carretera de Benifayó, en cuyo cementerio fueron enterradas. Sólo después de la guerra se conocieron las circunstancias y el lugar de enterramiento. Desde allí se las trasladó a la Cripta de la Ermita del Cristo de la Agonía, y posteriormente, en 1974, los restos de la Madre Micaela fueron trasladados a la iglesia del Monasterio de Fons Salutis.
   Pueden leerse algunos detalles más sobre su martirio en Mártires de Viaceli 1936 (artículo de Francisco R. de Pascual OCSO., 2014)  donde se explica que tras ser fusiladas "Al amanecer, la Madre Micaela aún estaba viva, agonizante. La remataron machacándole la cabeza." En la biografía escrita por el P. Damián Yáñez se indicaba que los cadáveres de las dos hermanas "aparecieron con la cabeza separada del tronco, lo que hace suponer que fueran decapitadas".
   







 Esquela Recordatorio de los hermanos mártires Medes Ferrís.





   La Madre Natividad, en el siglo Úrsula Medes Ferrís, nació en 1880. Fue también discípula de la Señora Pepa, y era su director espiritual D. Juan Bautista Niclós Esteve, beneficiado de San Jaime, primer confesor del monasterio de Fons Salutis, mártir asimismo, asesinado también en 1936.
   Ingresó en el monasterio de la Zaydía en 1914, tomó hábito en 1915, y pronunció los primeros votos al año siguiente. Se ocupaba de los oficios más humildes. Fue una de las religiosas fundadoras del monasterio de Fons Salutis.
   Al ser desalojadas las religiosas, se refugió en casa de su hermano, el hoy Beato mártir José Medes Ferrís (1885 - 1936), junto con sus dos hermanos, religiosos carmelitas descalzos, Padre Ernesto de la Virgen de la Salud (1890 - 1936) y Hermano Vicente Domingo de la Sagrada Familia 1888 - 1936). El 10 de noviembre de 1936 los cuatro hermanos fueron detenidos y encerrados en Fons Salutis. La noche del 11 al 12 fueron trasladados en varios coches en dirección a Carlet, y asesinados.
   Según se explica en la biografía de la Madre Natividad, ella "cayó en medio de la carretera, y no se dignaron apartarla, por lo que habiendo pasado un camión, la cortó en varios pedazos". 
   Los cuatro hermanos fueron enterrados en el cementerio de La Alcudia de Carlet.
   En 1974, los restos de la Madre Natividad fueron también trasladados a la iglesia del monasterio de Fons Salutis.







Lápida de la sepultura de las Mártires en Fons Salutis.





   Añadimos unas notas publicadas en la prensa de Valencia sobre el ingreso y primeros votos en el Monasterio del Císter de Gratia Dei, Zaidía, de Úrsula Medes Ferrís,  que tomó el nombre de sor María de la Natividad de Santa Úrsula. Participaron el párroco de Algemesí, D. Enrique Pérez Thous, y el director espiritual de la nueva religiosa, D. Juan Bautista Niclós, Beneficiado de San Jaime de Algemesí.





Diario de Valencia, 23 de enero de 1915.



La Correspondencia de Valencia, 22 de enero de 1915.




Diario de Valencia, 31 de enero de 1916.



La Correspondencia de Valencia, 31 de enero de 1916.





   Más información en la web de la Abadía Cisterciense de Viaceli:


   Fuentes y bibliografía:
   P. Damián Yañez: Las mártires de Fons Salutis, 2002.
   Bernardo Asensi: Flor Parroquial, 1957.
   Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
   Cistercium.es



Continuará





domingo, 8 de febrero de 2015

Los cines de Algemesí (II). Cine Tortajada

 
 
 
 
 
Fotografía de la Calle Montaña, 1957 (detalle).
A la derecha de la imagen, el desaparecido edificio donde estuvo el Cine Tortajada.
 
 
 
 
 
   Detalle de una fotografía de la calle Montaña, realizada durante la riada de 1957. Parece ser foto Nacher (aunque no se distingue bien en la imagen original). A la derecha, en la esquina de la calle, se ve la gran casa donde estaba el Cine Tortajada, un clásico de los cines de Algemesí, donde durante décadas ir al cine fue una de las principales formas de ocio.
   En una guía de comienzos de la década de los treinta, los cinematógrafos de Algemesí eran el del Círculo Católico, el Teatro Español, y el Cine Tortajada (José).
 
  
 
 
   Y unas breves notas de prensa de los años 30. El Cine Tortajada realizaba una función benéfica para el Comedor de Caridad, en la que participó la Orquesta Chambó y hubo función de cine.
   Y a comienzos de la década de los treinta, el Cine Tortajada se adaptaba con éxito a la novedad del cine sonoro. 
 
 
 
 
Las Provincias, 6 de diciembre de 1930.
 

 
Las Provincias, 22 de noviembre de 1934.
 
 
 
 
   Para la fiesta de Todos los Santos, función doble en la que se proyectó un sensacional programa con dos grandes estrenos dos, incluyendo Don Juan Tenorio "El castigador castigado", de Ricardo de Baños, con F. Bonanova,  versión sonorizada de la película muda de 1922, estrenada en 1936. La segunda película anunciada, Madame Sans-Géne, debe ser la estrenada en 1945 (hay dos películas, al parecer, con este título). Suponemos que este programa de mano correspondería, pues, a mediados de los años cuarenta.
 
 
 

 
 Programa del Cine Tortajada.
 
 
 
  
 Con nuestro agradecimiento a C. Juan, que nos facilitó la fotografía.
 
 


jueves, 29 de enero de 2015

Monasterio de Fons Salutis

 
 
 
 
 
Vista del ex Monasterio Cisterciense de Fons Salutis.
 
 
 
 
   Pronto serán beatificadas las Mártires de Fons Salutis, Madre María Micaela Baldoví, fundadora y primera Abadesa, y Madre Natividad Medes, otra de las religiosas fundadoras. Ambas están incluidas en la Causa de los Mártires Cistercienses de Viaceli, en la que está el Padre Juan Bautista Ferrís Llopis.
 
 
 
 
   Puede verse también:
 
 
 
Continuará
 

 

domingo, 25 de enero de 2015

Grupo escolar de Santa Ana, década de los veinte

 
 
 
 
 
 Grupo escolar del Colegio de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. Años veinte.
 
 
 
 
   Las Hermanas de la Caridad de Santa Ana llegaron a Algemesí en 1895, llamadas por el doctor Viciano para atender el Instituto Oftalmológico que acababa de inaugurar en el hoy desaparecido edificio que hizo construir frente a la Estación.
   Al cerrar este establecimiento pasaron al Hospital Municipal, y después se ocuparon del Colegio, en el antiguo Convento de Dominicos. Y en Algemesí siguen, en el nuevo Colegio.
   La fotografía repite una puesta en escena vista muchas veces en las fotografías escolares. En las fotos de esta época del colegio de Santa Ana el fondo suele ser el mismo, ese rincón con ventana detrás. Una imagen evocadora, con las religiosas vistiendo el negro hábito original de la Congregación.
 
 
 
   Las niñas son de muy diversas edades. Sólo conocemos a una de ellas (y cuánto la echamos de menos...). La fotografía es la misma que publicamos en Memoria escrita d'Algemesí.
 
 
 



viernes, 23 de enero de 2015

Principios del XX, retrato de un matrimonio en una casa típica de Algemesí



 
 
 
 Salvador Raga Amato y Josefa Ramona Girbés Girbés,
matrimonio de Algemesí, retratados en la cocina de su casa.
Fotografía de Juan Barberá, principios del XX.
(Colección. Particular. Reproducida en Memoria escrita d'Algemesí.)
 
 




   Una clásica fotografía de un matrimonio en su casa, una casa de llauraor. Están en lo que era la cocina, en una de esas viviendas típicas, con una gran entrada para que pasara el carro. La habitación que daba a la calle era el dormitorio principal. Había otro dormitorio, con una pequeña ventana abierta a la zona de la cocina. No siempre hubo baldosas en la entrada: la conocimos con  un suelo de tierra que había que regar continuamente con una regadera, lo que se hacía formando caprichosos dibujos con el agua, sin ningún motivo, quizás por costumbre.
   El techo era muy alto, y para limpiar las telarañas se fabricaba de forma casera la desantarallinaora, un simple palo largo al que se ataban tiras de papel de periódico, como un plumero, para llegar hasta el techo.
   Después de la entrada, la cocina,  con una alacena, y la mancha, para sacar agua para lavar. Una puerta acristalada daba paso al patio, donde se criaban animales para consumo propio y para la venta. Y al fondo, la pallissa, donde se guardaban los aperos del campo. En este caso, que es en la calle Montaña, una pequeña puerta al fondo, la portella le llamaban, daba a la acequia que discurría por detrás de las casas, en la que se lavaba la ropa (con jabón de pastilla, Lagarto suponemos), golpeándola una y otra vez, con cuidado siempre de que no cayese al agua.
   Arriba estaba la cambra, allí se dejaba la cosecha, arroz, trigo, maíz, lo que fuese según el momento, y dos pequeñas habitaciones.
   Había además una higuera en el patio. Con una larga caña abierta en el extremo se recogían los higos.

 
   La fotografía es de Juan Barberá. Los retratados, que posan con cierta seriedad en el gesto, vestidos seguramente con sus mejores trajes, y con la huella que deja toda una vida de trabajo, son Salvador Raga Amato y Josefa Ramona Girbés Girbés.
  
 
   Con nuestro agradecimiento a A. B.  y familia, por los datos proporcionados, y con el recuerdo a nuestros antepasados, protagonistas por esta vez.